Amaia U. LASAGABASTER
EIBAR

El Eibar se resiste pero los errores le hunden

Los azulgranas regalaron un gol cuando mejor estaban y fallaron un penalti cinco minutos después.

EIBAR 1

VILLARREAL 3


El Eibar añadió otro capítulo a la tragedia que está escribiendo en esta séptima temporada en Primera. Fue un buen resumen general de los anteriores porque derrochó voluntad, ofreció juego, disfrutó de ocasiones... y cometió dos errores groseros. Como la suerte, que suele ser esquiva con quien más la necesita, tampoco la acompaña, volvió a pagar un precio altísimo por ellos. Encajó su segunda derrota consecutiva, aumentando a diez las jornadas que ha enlazado sin poder ganar. Una racha que da tanto miedo como la clasificación, con el Eibar antepenúltimo y a dos puntos de la salvación y el golaverage perdido con dos de los ya sólo cuatro equipos que tiene a menos de dos victorias de distancia.

Y pese a todo cuesta dar por muertos a los azulgranas con actuaciones como las de ayer, cuando se repuso a los golpes, bien duros, hasta el punto de convertir la remontada en una posibilidad factible. Pero irrealizada. Y ahí está el problema, que da la sensación de que al Eibar le bastaría una sola victoria para voltear la situación pero por h o por b no llega y las oportunidades se van reduciendo.

El Villarreal marcó al minuto de juego, sin dar tiempo a comprobar si el nuevo plan de Mendilibar –tres cambios y vuelta a un delantero– funcionaba. Al Eibar le sentó fatal y necesitó un buen rato para reponerse. Y cuando mejor lo estaba haciendo llegaron dos errores que resultaron decisivos: a diez minutos del descanso Burgos regaló un balón que entre Trigueros, Gerard y Bacca convirtieron en el 0-2, y cinco minutos después, el propio central argentino falló un penalti.

Ni siquiera así se rindió el equipo armero, que volvió del vestuario con caras nuevas y gran convicción. Y con acierto para acortar distancias pronto. El partido se abrió, con ocasiones en ambas áreas, aunque se veía más cerca a los locales, sobre todo tras la roja a Capoué. Pero el último gol, a la contra, también fue del Villarreal.