ACCESIBILIDAD TECNOLÓGICA PARA MEJORAR LA VIDA DE LAS PERSONAS
Dos jóvenes alaveses han creado una empresa para desarrollar aplicaciones móviles fáciles de usar y que contribuyan a hacer más sencillas ciertas rutinas del día a día. Actualmente trabajan en una solución dirigida a la personas que padecen diabetes.

Crear aplicaciones tanto propias como para terceros sencillas y que mejoren la vida de las personas es el objetivo de la empresa gasteiztarra Chubby Apps. Sus promotores Asier García Morato y Patricia Bedoya llevaban meses trabajando en BEGia, una aplicación móvil (app) que ofrece indicaciones visuales y auditivas para desplazarse en el interior de grandes espacios, cuando la pandemia les hizo parar y tomar otro rumbo.
El confinamiento tuvo un doble efecto en el camino emprendedor de estos dos jóvenes alaveses. Se dieron cuenta de que BEGia –rebautizado como UBIQ– no iba a tener cabida en el mercado durante un largo periodo de tiempo, porque no se podrían hacer eventos masivos y la inversión iba a reducirse. Aparcaron el proyecto y exploraron una nueva posibilidad. Se habían dado cuenta de que lo que les gustaba era crear apps y tenían varias ideas. Probaron a ver si eran capaces de desarrollar una en tres-cuatro semanas y lo consiguieron: SafeTimer, una aplicación gratuita y de código abierto para controlar el tiempo de uso de las mascarillas. Decididos a transformar su iniciativa, fijaron unos valores en los que sustentar sus desarrollos: no necesitan manual de instrucciones; su diseño es «achuchable», bonito para que den ganas de usarlas; mejoran la vida de las personas, son totalmente accesibles y respetan la privacidad.
Hace un año constituyeron una sociedad limitada, aunque no la lanzaron hasta abril. En estos meses han creado Cori una solución para ayudar a las personas con diabetes a largo plazo, porque en palabras de García Morato «la diabetes es como una carrera de fondo». Bien lo sabe, ya que es diabético desde los 14 años. El confinamiento empeoró bastante su patología debido al estrés y a la falta de actividad física. Utiliza unos parches que controlan la glucosa y ofrecen datos todo el día, algo similar a un reloj inteligente que te mide el pulso. «Me di cuenta de que tenía un montón de información y no podía pedir cita con el médico. Era una situación de impotencia, tenía los datos, pero no podía sacarles provecho al no tener el conocimiento», recuerda. Por eso, Cori aprovecha toda esa información, la muestra de forma fácil de entender y, al mismo tiempo, con cierta gamificación, anima a la persona usuaria a seguir mejorando.
Premiar para motivar
Cori tiene tres partes principales: el diario del tratamiento, donde se recogen y almacenan todos los datos que pueden alterar el nivel de glucosa: la comida, los medicamentos, ejercicio, el estado…; un apartado en el que se visualizan e interpretan esos datos de forma comprensible y poniendo énfasis en los colores, para que sea accesible; y la gamificación, en la que hay retos como medirte todos los días durante X días, hacer deporte tantas veces a la semana… Incluso otorgan medallas que pueden compartir en redes sociales, al igual que la información sobre su glucosa, «es una forma de crear comunidad». Explica Bedoya que la intención es motivacional. «Más que castigarles, porque al final es una patología; es premiarles por cada cosita que hagan bien».
Están trabajando en la tercera beta pública, y cerca de mil personas ya han descargado las anteriores. Recogen sus opiniones así como sugerencias a la vez que trabajan con asociaciones. De este modo comprueban que lo implementado o lo que transmiten que se va a hacer, se entiende. También reciben ideas sobre características sobre las que igual no habían pensado. Por ejemplo, incluirán un modo acompañante que «empodera al paciente, porque no es otra persona la que está controlando y apunta todo, sino que es el enfermo quien lo hace. El cuidador puede supervisar y ayudar en situaciones concretas», aclara García Morato.
Esperan lanzar la aplicación completa a finales de año, y ya se puede reservar en el Apple Store. Van a empezar con la versión de iOS para iPhone e iPad y quieren llevarlo al Apple Watch y al ordenador, porque el uso en cada dispositivos es diferente. Después, si la respuesta es buena lanzarán la de Android. El modo básico será gratuito, mientras que la versión con característica avanzadas requerirá de una suscripción anual.
Así mismo han puesto en marcha su otra línea de negocio, el desarrollo de aplicaciones para terceros, con el objetivo de «poder acelerar ciertos ritmos y cumplir con la previsión económica una vez lanzada la aplicación a finales de año». Han incorporado recientemente a Itziar Inza como becaria a través del programa practicum de Deusto, quien les aporta «una visión nueva». En su trayectoria han recibido la ayuda, entre otros, de Metxa, el Ayuntamiento de Vitoria, y BIC Araba, entidad que «siempre está ahí» con acompañamiento y contactos, «son buenos casamenteros», afirma Bedoya.

Un ertzaina fue jefe de Seguridad de Osakidetza con documentación falsa

Aerosorgailu bat zure esne kaxan

Elogio de las puertas giratorias entre el trabajo privado y el político

«Basoez hitz egiten dute, baina basoa suntsitzen dute landaketa sartzeko»
