Ramón SOLA
DONOSTIA

Nueva polémica del «Melitonium»: Perret no era más que «un industrial»

Un par de semanas después de la polvareda levantada con el blanqueamiento del torturador y colaborador con la Gestapo Melitón Manzanas, el Memorial con sede en Gasteiz ha vuelto a generar polémica en redes al evocar a Clément Perret como un «industrial» y no como un agente de la guerra sucia durante los 70 y 80 del pasado siglo.

El llamado Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo ha vuelto a sembrar polémica con su recuerdo a la muerte de Clément Perret a manos de ETA el 16 de agosto de 1985. Este fue el mensaje en redes: «Recordamos al industrial francés CLÉMENT PERRET asesinado por ETA-m en Castellón, 16 agosto 1985. Dos etarras se presentaron en la pizzería que regentaba y, tras localizarle, abrieron fuego contra él. Perret recibió trece impactos de bala que le provocaron la muerte en el acto».

Nada más ponerse en circulación, varios internautas recordaron al Memorial que Perret era algo más que «un industrial francés». Junto a su hermano Gilbert o a Jean-Pierre Cherid, según medios españoles y francés fue un agente de la guerra sucia probablemente desde los tiempos de la Triple A, a mitades de los 70 del pasado siglo, hasta el inicio de los GAL.

Cuando más cerca estuvo de ser condenado Clément Perret fue en el caso del atentado del bar Hendayais (1980), que provocó dos víctimas mortales, puesto que los Perret cruzaron pocos minutos después la frontera de modo violento, lo que confirmó todas las sospechas ya anteriores sobre su condición de mercenarios y obligó a abrir una investigación en Donostia.

Se le ha vinculado también con el atentado mortal contra el refugiado Justo Elizaran (1979); su sombra planeó sobre el ametrallamiento del coche en que iba Juanjo Etxabe y en el que murió su esposa, Agurtzane Arregi; y es conocida su estrecha relación con el temido torturador franquista ‘Billy el Niño’, además de con Cherid.

Un amplio reportaje publicado en la revista ‘Cambio16’ por los periodistas José Díaz Herrera y Rafael Cid ampliaba la lista de crímenes de lo que llamaba «clan de los Perret». Se incluía en ellos la desaparición de José Miguel Etxeberria «Naparra», por lo que la familia reclamó en 2003 que su hermano Gilbert Perret testificara en la Audiencia Nacional, pero el juez lo denegó.

Clément Perret sí tuvo que comparecer en los tribunales por el caso del Hendayais, aunque las autoridades españolas siempre le ampararon e incluso escoltaron durante un tiempo. Residía habitualmente en Castelló, donde ETA acabó con su vida.

Nada de ello ha merecido la atención del Memorial, rebautizado para muchos de estos internautas como ‘Melitonium’ tras la anterior polémica.

Por cierto, varios de ellos comunicaban en sus mensajes que la institución financiada con dinero público (1,6 millones este año) había procedido a desbloquearles, corrigiendo así un veto que aumentó la polémica en el caso de Manzanas.