Mikel INSAUSTI
CRÍTICA «Reminiscencia»

La máquina del tiempo de la familia Nolan

La debutante Lisa Joy es cuñada de Christopher Nolan, y junto a su marido Jonathan Nolan, que ejerce de socio en la producción, hizo una revisión televisiva del clásico de Michael Crichton “Almas de metal” (1973), respetando el título original de “Westworld” (2016). Un trabajo que ya nos da la pista sobre el interés de la cineasta en la ciencia-ficción nostálgica, concepto en apariencia contradictorio pero que le sirve para poner en escena dilemas temporales. En consecuencia, “Reminiscencia” (2021) es un producto retrofuturista que combina la ciencia-ficción distópica con el cine negro clásico, mediante la invención de una máquina del tiempo al servicio de un detective o investigador de la memoria a cuya consulta acude una clientela dispuesta a rescatar sus recuerdos, y ahí entra la femme fatale de turno, que simplemente busca unas llaves que ha perdido, pero que abrirán algún que otro misterio oculto. Todo esto sucede en un Miami anegado por las aguas de la gran marea provocada por el cambio climático. Como de día hace demasiado calor, la vida ha de ser forzosamente nocturna.

Lisa Joy tiene una coctelera en la que agita un sinfín de ideas ajenas hasta obtener un brebaje que deja la cabeza y el ánimo resacosos. La base conceptual es de procedencia familiar, más concretamente de “Origen” (2010), como si ese ingrediente principal tan Nolan le diera licencia para ya servirse de cualquier materia prima disponible, tomando de las Wachowski “Matrix” (1999-2003), de Hitchcock “Vértigo” (1958), de David Lynch “Blue Velvet” (1986), de Roman Polanski “Chinatown” (1974), de Alex Proyas “Dark City” (1998), de Kathryn Bigelow “Strange Days” (1995), de Ridley Scott “Blade Runner” (1982), de Steven Spielberg “Minority Report” (2002), y de Howard Hawks “Tener o no tener” (1944).

Las pérdidas provocadas por tan ambiciosamente fallida propuesta corren a cuenta de Warner, que ha invertido casi 80 millones de dólares para nada.