Martxelo DÍAZ
IRUÑEA

El Gobierno navarro se reafirma en seguir con el Plan de Convivencia

Tras el voto en contra al Plan de Convivencia recibido en el Parlamento el martes, el Gobierno navarro ha defendido la necesidad de avanzar en los planteamientos recogidos en el mismo. En cualquier caso, el Plan no necesita del refrendo parlamentario para entrar en vigor.

El vicelehendakari navarro, Javier Remírez, mostró ayer la voluntad del Gobierno de continuar con los planteamientos del Plan de Convivencia que fue rechazado el martes en el Parlamento con los votos, por motivos contrarios, de EH Bildu y Navarra Suma.

En cualquier caso, al tratarse de un plan ejecutivo no necesita del refrendo del Parlamento para entrar en vigor. De hecho, ya está publicado en el Boletín Oficial navarro.

En este sentido, Remírez señaló ayer que los servicios jurídicos estudiarán los efectos prácticos del rechazo parlamentario, que no dejan de ser simbólicos, y se reafirmó en que la voluntad del Gobierno es avanzar en la línea del Plan de Convivencia, del que subrayó que «abarca mucho más que el terrorismo de ETA».

«La situación es mejor que la de hace diez años, pero es necesario todavía avanzar hacia una convivencia más integral y perfecta, no solo en la deslegitimación de la violencia terrorista sino también en otros aspectos que transcienden a esta», dijo Remírez, que añadió que el objetivo del Plan es «generar espacios de mayor calidad de convivencia a todos los niveles, de avanzar en una sociedad plural y, por eso mismo, compleja en el buen sentido».

Junto a ello, Remírez puso al mismo nivel a Navarra Suma y a EH Bildu acusándoles de «primar intereses partidistas» y subrayando que el Gobierno de María Chivite «ha manifestado claramente la deslegitimación de la violencia».

En cualquier caso, los argumentos utilizados por estas dos formaciones para rechazar el plan son muy diferentes. EH Bildu había mostrado su malestar porque desde el Ejecutivo no se había intentado negociar los aspectos del plan sobre los que discrepaban (aplauso a la actuación de la Guardia Civil, obviar la realidad de la tortura o no tener en cuenta a las víctimas de la violencia policial).

Las fuerzas del Gobierno sí que realizaron un acercamiento en busca del acuerdo con Navarra Suma. De este modo, el PSN presentó una enmienda in voce en la que mostraba la «necesidad de condenar cualquier tipo de terrorismo, y específicamente el de ETA, por parte de todas las fuerzas políticas». Esta enmienda no mencionaba la imposibilidad de alcanzar acuerdos con las fuerzas que no se sumen a esta condena, como requería Navarra Suma. Sin embargo, la coalición de la derecha españolista votó a favor de la enmienda del PSN, aunque luego rechazó el conjunto del Plan. Iñaki Iriarte, portavoz de Navarra Suma, reconoció en el debate que esperaba que el Plan saliera adelante con la abstención de EH Bildu. Pero votó en contra.

Geroa Bai, formación de la coalición de Gobierno, mostró ayer también su compromiso de «seguir trabajando e impulsando políticas de convivencia y respeto a los derechos humanos», tras lamentar que el plan del Ejecutivo no fuera aprobado en el Parlamento por «la visión cortoplacista, maximalista y partidista de determinados grupos políticos».

I-E, por su parte, lamentó el rechazo que recibió en el Parlamento el Plan de Convivencia, del que valoró «el trabajo desarrollado por la Dirección General de Paz y Convivencia» y cuyo «contenido responde a un trabajo colectivo de consenso que aborda la convivencia de manera global y transversal».

En este sentido, subrayó que las enmiendas que presentó junto a Podemos-Ahal Dugu en busca de elementos de inclusión fueron aprobadas.