Koldo LANDALUZE
CRÍTICA «El mundo es vuestro»

Escopetas en territorio «cayetano»

El dúo Alfonso Sánchez-Alberto López vuelve a espolear su humor vitriólico en esta reivindicación del humor libre y salvaje y en el que el esperpento se revela como la mejor herramienta paras describir a cierta fauna humana que campa a sus anchas por la piel de toro.

Teniendo presente que su rumbo es el cine que una vez plasmaron en la pantalla la dupla Berlanga-Azcona, los encargados de meterse en las atribuladas pieles de Rafi y Fali logran su cometido de perfilar un imaginario de señoritos, curas y herederos del fascismo muy enraizado en la realidad pero pasado por una turmix que tiene como objetivo último hacer reír al personal y, de paso, recordarnos que aquello con lo que nos estamos riendo, parte de una despreciable realidad.

En esta prolongación de “El mundo es suyo” queda muy claro que los referentes berlanguianos más evidentes son “Bienvenido Mr. Marshall” y “La escopeta nacional”.

De la primera toma la idea de la llegada de un mesías capitalista que, supuestamente, vendrá acompañado por la diosa Fortuna. En esta oportunidad, quien llegará con una suculenta cuenta corriente será un oligarca chino.

En esta fase de la película entra el segundo modelo fílmico, “La escopeta nacional”, porque la trama transcurre en una montería organizada en un cortijo andaluz por el personaje de la Marquesa y que, en complicidad con la alta sociedad, pretenderá dar el pelotazo de su vida al incauto asiático. Entre las virtudes de esta comedia figura el equilibrio entre sus afilados diálogos y situaciones y una tanda de chistes de calibre grueso que, en ocasiones, bordean peligrosamente lo chabacano.

Por fortuna, la película se mantiene a flote gracias a las virtudes de una propuesta que nunca aminora su marcha y que tiene en su memorable prólogo protagonizado por Antonio de la Torre, un excelente punto de partida.