Un número
Es muy probable que ya se hayan agotado para el sorteo del gordo todos los décimos del número 91.533. Es la cifra que dio de manera oficial el Barça como número de asistentes al partido entre su equipo femenino y el del Real Madrid, en una cita histórica de la Copa de Europa Femenina de fútbol. Se trata del mayor número de asistente a un acontecimiento deportivo femenino. Un récord, que se logró en un miércoles en un horario dudoso, que empezó con unos tres cuartos de localidades ocupadas y terminó con un lleno casi total.
El empoderamiento de las mujeres en el futbol es imparable. Con la llegada del Barça, y el Real Madrid a la competición con intenciones hegemónicas, profesionalizando, por fin, esta actividad de espectáculo en vivo y televisivo, el crecimiento ha sido manifiesto. Los equipos vascos fueron pioneros. Hoy están en la zona media, compiten con entereza, pero las capacidades económicas de estos dos monstruos desequilibran la balanza. El Barça, que actualmente domina en Europa, juega en un campo donde concita en los partidos habituales de su liga, entre dos y tres mil asistentes. No están aseguradas las retransmisiones televisivas por lo que este gran spot publicitario con un partido en donde se marcaron siete goles, en un ambiente impresionante, puede ser el punto de inflexión de inicio de una nueva etapa para estas profesionales, para sus escuelas, para las canteras, para el futuro.
Como siempre muestro mis reticencias, cada vez menores; se trata de fútbol, de ampliar la capacidad de alienación popular de este deporte de masas, pero, en estos momentos ayuda al discurso de igualdad, de diversidad, de tolerancia. Es habitual que las jugadoras muestren de manera libre sus gusto sexuales. Son pasos en positivo. Sobre el césped, el comportamiento es mucho mejor el de ellas.

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