M. UBIRIA
BAIONA
CAMPAñA ELECTORAL A LA PRESIDENCIA FRANCESA

Varios candidatos a ocupar el Elíseo se posicionan sobre las cuestiones vascas

Cinco de los nueve aspirantes a los que Mediabask remitió un cuestionario sobre aspectos clave de la política vasca han remitido sus respuestas. Aunque rezagado respecto a Anne Hidalgo, Valérie Pécresse, Yannick Jadot y Jean Lassalle, también Macron, han hablado.

Cinco de los doce aspirantes a la Presidencia gala han expuesto sus programas en relación a Ipar Euskal Herria a instancias de ‘‘Mediabask’’. El medio de Ipar Euskal Herria ha buscado, en concreto, la respuesta de los nueve candidatos mejor posicionados en los sondeos.

A partir de ahí, la socialista Anne Hidalgo, el ecologista Yannick Jadot, el ruralista Jean Lassalle, el presidente saliente y aspirante a su propia reelección Emmanuel Macron –su equipo de campaña ha remitido, aunque con cierto retraso, las respuestas al cuestionario– y Valérie Pécresse, la aspirante del partido conservador Les Républicains (LR) se han pronunciado respecto a demandas que afectan, entre otras cuestiones, a la enseñanza en euskara, a la evolución institucional de Ipar Euskal Herria o a las consecuencias del conflicto político.

Los equipos de comunicación del comunista Fabien Roussel y del ultraderechista Éric Zemmour se comprometieron a enviar sus respuestas, pero finalmente no lo han hecho, mientras que los gabinetes de campaña del aspirante de la France Insoumise (FI), Jean-Luc Mélenchon, y de la líder de Rassemblement National (RN), la ultraderechista Marine Le Pen, no han respondido a la invitación de ‘‘Mediabask’’.

Política lingüística

La falta de garantías y medios para la enseñanza y, en general, para el desarrollo del euskara ha marcado el quinquenio de Emmanuel Macron. El año 2021 fue especialmente desalentador, hasta el punto de que la maniobra de la mayoría parlamentaria macronista para dejar sin efecto la Ley Molac, vía recurso al Consejo Constitucional, dejó en un limbo jurídico al modelo de enseñanza en euskara. ¿Qué piensan hacer los candidatos a la Presidencia francesa en materia de política lingüística?

La socialista Anne Hidalgo se declara favorable a la ratificación de la Carta Europea de Lenguas Regionales o Minoritarias y estima que «el sistema de enseñanza inmersiva es una palanca fundamental» para el avance de dichas lenguas.

El ecologista Yannick Jadot se muestra igualmente dispuesto a impulsar la ratificación de la Carta Europea. Se compromete a impulsar la enseñanza bilingüe y el sistema inmersivo, «principalmente en la red pública» y asegura que , si es elegido, restablecerá la Ley Molac y promoverá la reforma del artículo 2 de la Constitución, que consagra el francés como única lengua de la República.

El ruralista bearnés Jean Lassalle recuerda que, en su calidad de diputado, votó a favor de la Ley Molac. «Como presidente impulsaré un proyecto de ley que reconozca la lengua vasca, su uso, su transmisión y su aprendizaje y haré que se le dote de medios presupuestarios necesarios», escribe Lassalle, para proclamar que «las lenguas regionales son nuestro orgullo».

Emmanuel Macron estima, por su parte, que las que denomina lenguas regionales «son un tesoro nacional y enriquecen nuestra cultura francesa». Elogia el trabajo que realizan desde hace décadas para garantizar su transmisión asociaciones «como Seaska, en el País Vasco».

El candidato a su propia sucesión pasa de puntillas sobre la impugnación por su mayoría parlamentaria de la Ley Molac y se conforma con que, pese a todo, el arranque del curso escolar 20212-2022 se resolviera «de modo razonable».

Asegura que seguirá trabajando para la aprobación de una ley –que no ha impulsado en los últimos cinco años– y que, según explica, tendría el objetivo de dotar de seguridad jurídica a la enseñanza en euskara, clave para «lograr el bilingüismo»

Valérie Pécresse, aspirante de LR, se compromete a impulsar una ley sobre las «lenguas regionales». Esa norma, según garantiza, otorgará un cuadro jurídico claro al método de enseñanza inmersiva.

Conflicto político

El mandato de Emmanuel Macron arrancó con el desarme de ETA ya completado y el compromiso, que él mismo enunció en Biarritz, de no dejar malograr la oportunidad histórica. Disuelta ETA, se completaron los acercamientos, pero el final del quinquenato quedó marcado por el bloqueo sobre la excarcelación de presos con largas penas.

Al respecto, Anne Hidalgo reclama la parte del mérito al destacar que el desarme se produjo gracias a un proceso «en el que se comprometió» el primer ministro Bernard Cazeneuve (PS). A futuro, defiende la aspirante socialista que decaigan las medidas excepcionales que se aplican a los presos vascos. Sobre el conflicto político aboga por una nueva etapa de descentralización, dotando de mayor autonomía de decisión a las colectividades territoriales.

Yannick Jadot remarca que los ecologistas «en tanto que pacifistas nos identificamos con el derecho de autodeterminación». Cree que el reconocimiento mismo de la existencia de un conflicto debería conducir de facto a un cambio de la doctrina en el seno de la Fiscalía anti terrorista francesa y aboga por la aplicación inmediata de la ley ordinaria a los presos vascos y más globalmente por la justicia transicional.

Jean Lassalle lamenta que los dos Estados no aprovecharan la oportunidad abierta por el abandono de las armas y asegura que si es elegido pondrá todo de su parte para que «el hermoso proyecto de la paz sea por fin una realidad de un lado y del otro de los Pirineos».

El gabinete de campaña de Emmanuel Macron estima que el Gobierno francés asumió la parte que le correspondía en el desarme y considera ejemplar el proceso llevado a cabo en Euskal Herria, «gracias al compromiso de numerosos electos». Reivindica «el acercamiento de los presos vascos a sus familias» entre los avances producidos bajo su mandato,

En la misma línea, y tras expresar que «la disolución de la organización terrorista ETA fue una victoria de las democracias» y que esa decisión hizo posible los cambios de política penitenciaria, la candidata de LR, Valérie Pécresse evita, al igual que hace Macron, pronunciarse sobre la liberación condicional de presos por ser, coinciden, «una cuestión que corresponde a la autoridad judicial».

Evolución institucional

La Mancomunidad Vasca echó a andar unos meses antes de que Emmanuel Macron alcanzara la Presidencia, en mayo de 2017. ¿Avalarían los candidatos una evolución de la institución que preside Jean-René Etchegaray hacia una colectividad de estatus particular, con más potestades y con un parlamento elegido por sufragio universal?

La aspirante del PS, Anne Hidalgo, aboga por mayor descentralización, pero su proyecto no contempla hoy por hoy esa evolución institucional para el norte de Euskal Herria.

Yannick Jadot respaldaría esa evolución «si los vascos se pronuncian mayoritariamente a favor». Y el bearnés Jean Lassalle mira al espejo corso para apoyar también esa demanda.

Emmanuel Macron defiende las medidas descentralizadoras adoptadas bajo su quinquenato. Habla de la «creación reciente» de la institución en Ipar Euskal Herria y sin citar una evolución se declara dispuesto a hablar con el lehendakari Jean-René Etchegaray y con los diputados vascos en París cara a adoptar, de verse como necesarias, ciertas mejoras en ese modelo.

La conservadora Valérie Pécresse asegura que, de ser elegida presidenta, impulsará «el proyecto descentralizador más potente de la Historia en Francia», pero, a continuación sostiene que la Mancomunidad Vasca ya ha asumido las competencias que la ley le permite por lo que «debe tomarse un tiempo para ejercer esas funciones de acuerdo a las expectativas depositadas en la joven colectividad por la mayoría de los electos del País Vasco».