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GUERRA EN UCRANIA

Masacre en el ataque contra ucranianos que huían del Donbass

El ataque con misiles a una estación de tren en la ciudad de Kramatorsk donde cientos de ucranianos se agolpaban para huir de la guerra en el Donbass provocó una matanza de al menos 50 personas y cien heridos y la conmoción internacional. Kiev acusó a Rusia de utilizar «métodos inhumanos» y Moscú atribuyó el ataque a las fuerzas ucranianas.

Cuando todavía se mantiene la conmoción por la matanza de civiles en las localidades cercanas a Kiev, otra masacre volvió a provocar ayer la indignación internacional.

Decenas de personas, al menos medio centenar, incluidos cuatro niños, murieron en un ataque con misiles en una estación de tren en la ciudad de Kramatorsk, donde cientos de civiles se agolpaban para huir de la región del Donbass.

De Kramatorsk, capital de facto del Donbass bajo control de las autoridades ucranianas, salen a diario cientos de personas que escapan de la anunciada gran ofensiva rusa sobre el Donbass. Las autoridades ucranianas llevan varios días urgiendo a los ciudadanos a que abandone la región ante el «peligro de muerte», un temor que creció tras la difusión de las imágenes de Bucha.

La ciudad es además la principal base militar del Ejército ucraniano en la región y clave junto con la ciudad de Izium y Sloviansk, en la estrategia rusa de hacerse con todo el Donbass.

Unos 4.000 civiles –ancianos, mujeres y niños– esperaban allí para tomar uno de los trenes de evacuación. Tras el ataque, los supervivientes buscaban entre sollozos a sus familiares entre los heridos y cuerpos esparcidos por todas partes entre manchas de sangre. Maletas abandonadas, peluches y comida llenaron los andenes y los alrededores. Cerca, aún se veían los restos de un misil, en el que se podía leer escrito en ruso «Por nuestros hijos».

Al menos 98 personas fueron trasladadas a hospitales, de las que 16 eran niños. Doce de ellas fallecieron en el hospital y 38 en la estación.

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, denunció la «maldad ilimitada» desatada por Rusia y sus métodos «inhumanos». Según el presidente de la empresa estatal de transporte ferroviario de Ucrania, Ukrzaliznytsia, Alexander Kamyshin, fueron dos misiles los que cayeron en la estación.

Moscú negó inmediatamente su responsabilidad, alegando no tener el tipo de misil Tochka-U que habría sido utilizado y denunciando una «provocación» ucraniana.

El Ministerio de Defensa ruso aseguró que no tenía misiones de fuego en la ciudad de Kramatorsk y acusó al régimen de Kiev de haber «orquestado» el ataque para «impedir la salida de la población de la ciudad para poder utilizarla como escudo humano», lanzando estos misiles desde la localidad de Dobropillia, a 45 kilómetros al suroeste.

Sin embargo, previamente había indicado que el Ejército ruso había destruido con misiles de alta precisión «armamentos y equipos militares en las estaciones de Pokrovsk, Sloviansk y Barvinkove», localidades ubicadas no lejos de Kramatorsk.

Los separatistas prorrusos de Donetsk informaron casi al mismo tiempo que las autoridades ucranianas del ataque, pero acusaron al Ejército ucraniano.

«Destacamos que los misiles tácticos Tochka-U, cuyos fragmentos fueron encontrados cerca de la estación de tren de Kramatorsk y publicados por testigos presenciales, son utilizados únicamente por las fuerzas armadas ucranianas», insistieron.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló también que «nuestras fuerzas armadas no utilizan este tipo de cohetes», y recordó que el pasado 14 de marzo una división de la 19ª brigada de misiles de las Fuerzas Armadas de Ucrania atacó el centro de Donetsk con un misil Tochka-U similar, como resultado del cual murieron 17 personas. Este tipo de proyectil de fragmentación multiplica su impacto al alcanzar el objetivo, aumentando los daños.

En Ucrania tanto el Servicio de Seguridad (SBU) como la Fiscalía han abierto investigaciones por la violación de las leyes de guerra y del derecho internacional humanitario, al igual que hizo en Rusia el Comité de Investigación de Rusia contra el Ejército ucraniano.

A la vez, se sucedieron de nuevo las condenas occidentales contra Moscú.

Los bombardeos también afectaron a Jarkov, cuyo gobernador, Oleg Sinegubov, informó de la muerte de hasta 14 personas en áreas residenciales de Saltivka y Oleksiivka, así como en una empresa de maquinaria agrícola.

Por otra parte, las autoridades de Chernigov han registrado hasta la fecha la muerte de 700 personas, entre soldados y civiles, a consecuencia de los ataques del Ejército ruso.

A pesar de que las matanzas de Bucha y Kramatorsk han tensionado el escenario de diálogo entre Rusia y Ucrania que hace una semana parecía avanzar en la reunión de Estambul, Turquía aseguró que ambas partes siguen de acuerdo en retomar el diálogo, si bien las posturas están muy alejadas, sobre todo en torno a la cuestión de Crimea y el Donbass. Moscú asegura que Kiev se ha echado atrás en algunas de sus propuestas.

La UE entregará a Kiev más armas y acelera la integración

«Rusia se hundirá en la descomposición económica, financiera y tecnológica, mientras Ucrania avanza hacia un futuro europeo», afirmó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen desde Kiev, junto al representante comunitario para Política Exterior, Josep Borrell, y al presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky. Von der Leyen prometió además acelerar el proceso de integración en la UE, «con inversiones y reformas masivas que forjarán el camino» de Ucrania hacia la Unión. En la visita, los líderes europeos confirmaron que el bloque destinará 500 millones de euros más para suministrar armas a Ucrania, aumentando así a 1.500 millones la ayuda militar, que triplica la partida inicial y se suma a las ayudas bilaterales. Entre estas, de especial relevancia la que confirmó Eslovaquia, que ha suministrado sistemas de misiles antiaéreos de largo alcance S-300, de producción rusa. EEUU llevaba semanas intentando convencer a Bratislava para que los entregara a cambio de recibir otro sistema de la OTAN.GARA

Carbón, barcos, más bancos, magnates y la familia de Putin

El quinto paquete de sanciones de la UE contra Rusia añade a las hijas del presidente ruso, Vladimir Putin, y a más oligarcas. La lista de sancionados por la UE asciende ya a más de un millar de personas y 80 entidades. El embargo del carbón supondrá un impacto de 4.000 millones de euros al año para las arcas rusas, según Bruselas, lejos de los 800 millones al día que recibe Moscú por el gas y el petróleo, pero supone un golpe a un sector en el que trabajan cerca de 150.000 personas y generan medio de millón de empleos en empresas afines. Moscú afirma que reorientará la producción a otros mercados, como la región Asia-Pacífico, pero para ello tiene importantes problemas logísticos, al igual que los países europeos, ya que el transporte encarecerá notablemente los suministros procedentes de Indonesia o Australia que pueden sustituir el carbón ruso. La UE amplía además las restricciones al sector bancario, veta la entrada de barcos con bandera rusa y a los operadores del transporte por carretera de Rusia y Bielorrusia.GARA