Maite UBIRIA BEAUMONT
BAIONA

Mélenchon, segunda opción de los vascos, por delante de Le Pen

Los electores vascos volvieron a marcar su impronta en la primera vuelta de los comicios presidenciales franceses. Eso sí, al igual que ocurriera en 2017, el candidato de La République en Marche (LREM) cumplió también como principal favorito.

Ya en la primera vuelta, hace cinco años, Macron logró recabar incluso un porcentaje ligeramente mejor en Ipar Euskal Herria del que consiguió en el conjunto del Hexágono.

Cabe recordar que en 2017 Macron ya contó con el apoyo de personalidades como el bidaxunetarra Jean Jacques Lasserre, presidente del Departamento de Pirineos Atlánticos, referente del MoDem de François Bayrou.

En esta ocasión a ese apoyo se ha sumado el del presidente de la Mancomunidad Vasca, Jean-René Etchegaray, que tras dejar su partido, la Unión de Demócratas e Independientes (UDI) por estar en desacuerdo con su apoyo a la candidatura de Valérie Pécresse (LR), dio su aval a Macron desde la primera vuelta.

El fenómeno Lassalle

El electorado vasco encumbró ayer a Macron pero no designó a Marine Le Pen en segunda posición. Aunque la progresión de la líder «ultra» se dejó sentir en Ipar Euskal Herria –en Kanbo llegó segunda y fue la más votada en Etxarri, Gixuxe o Sarrikopea–, los electores de Iparralde prefirieron a un candidato de izquierda como segunda opción. Jean-Luc Mélenchon repitió victoria en Hendaia y llegó segundo en Baiona, Angelu, Biarritz y Maule. Otra de las particularidades del recuento vasco fue el importante respaldo que logró el diputado bearnés Jean Lassalle en localidades rurales de Nafarroa Beherea y Zuberoa.