Lakua insiste en la nueva estrategia: «La enfermedad ha cambiado»
El 4 de enero Osakidetza detectó más de 14.000 nuevos casos de covid, una cifra récord que puso de manifiesto la rápida propagación de la variante ómicron. Una semana después la consejera de Salud, Gotzone Sagardui, anunció un cambio de estrategia, limitando las pruebas diagnósticas a aquellas personas que presentan síntomas graves o pertenecen a colectivos vulnerables.
«No podíamos y no debíamos utilizar recursos para seguir con la política de identificación al cien por cien. Hubiera matado a la red asistencial y no tenía sentido real práctico desde el punto de vista epidemiológico», apuntó ayer la directoria de Salud Pública, Itziar Larizgoitia, que compareció junto al viceconsejero de Salud, José Luis Quintas, en el Parlamento de Gasteiz.
Allí defendió un cambio motivado por la «grandísima transmisibilidad» en una situación de «interacción social que no se podía evitar», en alusión a las fechas navideñas. «No estábamos en las navidades de 2020, el paradigma era otro, y tomamos una decisión muy rápida para adaptarnos a ese momento».
En este sentido, explicó que «una vez entrada la era ómicron, la enfermedad se manifiesta de una manera diferente, afortunadamente». «Su impacto en términos hospitalarios, ha sido mucho menor», apuntó antes de incidir en que, «aunque si ha habido ingresos, los enfermos muy graves han ido disminuyendo y los ingresos en UCI han sido menores».
No obstante, las muertes semanales provocadas por el covid en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa han vuelto aumentar por segunda semana consecutiva, hasta 25. Además, hay 276 personas ingresadas, doce de ellas en camas UCI.

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