Ramón SOLA
DENUNCIA DE ESPIONAJE POLÍTICO

El CNI ya asume 29 casos y Aragonès emplaza a Sánchez a una reunión

Medios catalanes informaron ayer de que la directora del CNI no admitió espionaje a 18 personas durante su comparecencia en el Congreso, sino a 29, aunque eludió detallar once de los nombres. Arnaldo Otegi y Jon Iñarritu estarían entre los «extralegales». En un breve encuentro en Barcelona, Pere Aragonès emplazó a Pedro Sánchez a una reunión.

La comparecencia de la directora del CNI en la comisión de secretos oficiales del Congreso ha situado el escándalo Pegasus en un nuevo suelo, porque se admite al fin oficialmente la práctica de espionaje con aval judicial sobre el independentismo catalán. Y paralelamente, cruzando esta confesión con las revelaciones de Citizen Lab, se esconde un iceberg más amplio: el de los pinchazos realizados de modo extralegal, alegal o ilegal, como prefiera llamársele.

Entre estos figurarían las intervenciones al coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, y el diputado Jon Iñarritu. Sus nombres no aparecen entre los que verbalizó Paz Esteban en la Cámara, según se desprende de lo indicado por las formaciones catalanas que han dado detalles a medios de ese país.

Indican que la directora del CNI confirmó que se han intervenido con aval judicial los teléfonos de Pere Aragonès, actual president de la Generalitat; el director de la oficina de Carles Puigdemont, Josep Alay, entre otras personas del entorno del president legítimo en el exilio; el diputado de la CUP Carles Riera; el exvicepresidente de Òmnium Cultural Marcel Mauri; o la responsable de la ANC, Elisenda Paluzie. La Sexta añadió otros nombres y dijo que algunos de los revelados corresponden a «ciudadanos anónimos».

En consecuencia, todo apunta a que el espionaje realizado con Pegasus sobre los dos representantes independentistas vascos no está en la punta del iceberg «legal» que va saliendo a la luz pública sino en la base «ilegal» que permanece oculta. Un grupo que se irá ampliando si Citizen Lab hace públicos próximamente los otros 150 nombres que tendría identificados tras los 65 que ya se han expuesto.

Con todo, Esteban dejó un espacio de ambigüedad en torno al espionaje avalado judicialmente durante su intervención ante los diputados: según señaló ayer Nació Digital, la directora del CNI asumió en realidad 29 casos de espionaje, no los 18 que trascendieron el jueves. La diferencia estriba en que puso nombres y apellidos a estos últimos pero no a los 11 restantes. Tampoco habría concretado si los pinchazos se hicieron con Pegasus, con otro sistema, o combinando diferentes fórmulas.

Las dos formaciones vascas en la comisión mantienen un mutismo total. Mertxe Aizpurua (EH Bildu) apuntó que no había realmente ninguna sorpresa en lo trasladado por Esteban pese a que la ministra de Defensa, Margarita Robles, había augurado novedades en este foro. Aitor Esteban (PNV) añadió que «hay mucha tela por cortar todavía».

El espionaje a EH Bildu sigue en una nebulosa tras lo publicado por ‘The New Yorker’, y en un segundo plano lógico dado que la práctica totalidad de los nombres aparecidos son independentistas catalanes. Al contrario de lo ocurrido con los casos de Pedro Sánchez o Margarita Robles, además, no se ha determinado cuántos gigas han sido «robados» de los terminales de Otegi e Iñarritu, ni se han terminado de concretar las fechas. El diputado explicó en ETB que le constaba, a través del grupo de la Universidad de Toronto, que la última intervención fue en diciembre de 2020, lo que quiere decir en esta misma legislatura.

Encuentro Aragonès-Sánchez

A la espera de lo que deparen las investigaciones en marcha por muy diversos canales (Audiencia Nacional, Parlamento Europeo, Citizen Lab...), la cuestión más inminente son las consecuencias políticas de la asunción del espionaje al president Aragonès, que coincidió ayer en un acto en Barcelona con su homólogo español, Pedro Sánchez.

Ambos mantuvieron una conversación de unos cuatro minutos a su llegada a la Reunión Cercle d’Economia, en la que se emplazaron a concertar una reunión para abordar este tema. Fuentes de Presidencia de la Generalitat informaron de que Aragonès trasladó a Sánchez que la situación «es muy grave» y que le pidió tratar este asunto en una reunión. Estas fuentes apuntaron que Sánchez le contestó que sí, aunque Aragonès considera que esto no supone un cambio sustancial hasta que el encuentro no se concrete.

Varios representantes de ERC, Junts, CUP, Òmnium y ANC se concentraron a las puertas del evento, al que también asistió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen..