Ramón SOLA

Los casos de Bilbo: un homicidio, dos intentos y otras tres muertes

La comparecencia de ayer del consejero de Seguridad, Josu Erkoreka, tras la detención de un joven el viernes en Irun, no arrojó más luz sobre los crímenes de Bilbo y su autoría, sino más bien al contrario. «No descartamos ninguna posibilidad», dijo al comentar los seis casos relacionados, con cuatro muertes, que está investigando la Ertzaintza.

«La máxima información que puedo dar es que hay un presunto homicidio donde hay una prueba toxicológicamente acreditada, dos presuntos homicidios en grado de tentativa, y una investigación sobre otros tres fallecimientos sin elementos probatorios de ningún tipo», indicó ayer Josu Erkoreka, que no aclaró si la Ertzaintza considera al detenido el jueves tras entregarse en la comisaría de Irun como responsable de esos crímenes. Seguía investigándolo y «está colaborando», señaló.

El vicelehendakari y consejero de Seguridad de Lakua compareció junto al jefe de la Ertzaintza, Josu Bujanda, en el Centro de Gestión del Tráfico y Coordinación de Emergencias de Txurdinaga para dar cuenta de este caso, que no ha trascendido hasta hace unos días pese a que las muertes y las tentativas se encadenaron hace varios meses y en circunstancias muy similares. Todas ellas en Bilbo, uno de los pocos datos que certificó Erkoreka ante los medios.

Solicitó «máxima prudencia en el manejo de la información y su traslado al público», evocando «la presunción de inocencia». Diversos medios indicaron que el detenido ha reivindicando su inocencia.

El consejero relató que el joven de 25 años «se entregó al verse señalado con nombre, apellidos y fotografía» en las redes sociales y «está aportando información a la investigación». Por ello, dijo, «urge respetar los tiempos de la investigación policial, judicial y fiscal».

Cortó incluso una pregunta que estaba formulando un periodista para dejar claro que «no hay acusación» policial en este momento, sino una orden de detención judicial que la Ertzaintza se limitó a materializar cuando el hombre se presentó en comisaría.

Meses de investigación

«Llevamos meses trabajando en esta investigación, que es compleja», añadió Erkoreka, que acto seguido pidió confiar en «el índice de resolución de casos» por parte de la Ertzaintza, cuyo «nivel de esclarecimiento policial es casi del 100% según se puede observar en las estadísticas. Estamos en las mejores manos». También pidió «tranquilidad, especialmente al colectivo LGTBI+, que nos consta que está conmocionado».

Por tanto, el único dato concreto aportado por Erkoreka fue el número de casos investigados, que asciende a seis aunque de diferente caracterización (dos de ellos sin resultado de muerte), frente a las informaciones que hablaban en los últimos días de cuatro casos ya judicializados y otros cuatro bajo sospecha.

Esta comparecencia se produjo poco después de que concluyera el registro del piso de Irun en el que vive el detenido por su presunta implicación en estos homicidios. El arrestado salió de la vivienda hacia las 4.05 de la tarde, custodiado por varios agentes, tras más de dos horas de inspección. Fue conducido de nuevo a comisaría, de donde tendrá que ser llevado ante el juez o puesto en libertad en un plazo legal tope de 72 horas.

Este joven trabaja como repartidor de comida en el negocio que la madre de su novia regenta en Irun, a donde se habría trasladado a vivir en febrero.