Raimundo Fitero
DE REOJO

¿De qué?

Si estás en Galicia y contestas a una pregunta con otra pregunta es que la mariscada te ha sentado estupendamente y el albariño se ha convertido en filosofía gangosa. Le preguntan «¿va a dar explicaciones?» Y responde, «¿explicaciones de qué?» y suelta una carcajada sobreactuada que hacen temblar los tendones de Aquiles de los edecanes de su carroza de cristal. Lo del suegro de Urdangarin sobrepasa cualquier advertencia, es la máxima expresión de un reinado absolutista. Si este individuo considera que no tiene que dar explicaciones de nada a nadie, estamos ante la obviedad, es inviolable y se considera por encima de la ley. Lo nombró un dictador y eso crea carácter. Y hay que recordar que por mucho que se quiera hilar un tejido de seda, el hijo tiene corona, palacio y sueldo gracias a que lo parió la que es esposa de este golfo. O sea, que menos caritas y más decisiones tangibles.

Me encanta ese ¿de qué? soltado con esa altanería que tiene muchas connotaciones con la arrogancia barbitúrica cheli. Parece como si Ayuso se emparentara precisamente por ese tono con la monarquía corrupta. Mantengo una idea: ISA no improvisa; ISA lee discursos; ISA es una mandada con ínfulas. Tiene vocación autoritaria y equipos que saben que puede ganar elecciones debido a su versatilidad para decir inconsistentes mensajes de odio y descalificación pandillera. No se olviden de sus máximas, de sus orígenes, de que ya la han puesto la frente de la banda en Madrid, la que atesora más corrupciones, sentencias y desfalcos. ¿De qué?

Y un apunte transversal. Las violaciones grupales de jóvenes crecen. Las agresiones no hacen otra cosa que aumentar. La violencia machista no para. Y Macron nombra a un ministro sabiendo que existían contra él dos acusaciones de dos mujeres por violación. ¿De qué?