La AIE avisa de que llega una crisis mucho mayor que la de los años 70
Los problemas que se perciben en el sumistro energético, con precios impensables hace no tanto tiempo, quizá sean solo el preludio de una crisis que puede dejar pequeña la que se vivió en los años 70 en torno al petróleo. La Agencia Internacional de la Energía advierte, de momento, sobre un verano difícil, con problemas de suministro en Europa.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha alertado de que Europa afronta una temporada de verano en la que previsiblemente habrá problemas de suministro de todo tipo de combustibles, debido al entorno actual de problemas de oferta y elevados precios.
En una entrevista publicada el pasado lunes en el diario alemán “Der Spiegel”, el director ejecutivo de la agencia, Fatih Birol, señaló en concreto que «cuando la temporada principal de verano empiece en Europa y Estados Unidos, la demanda de combustible crecerá. Y entonces podría haber cuellos de botella, por ejemplo con el diésel, la gasolina o el queroseno, sobre todo en Europa».
El máximo responsable de la AIE, organización creada por la OCDE que aglutina a países consumidores de crudo y también a ciertos productores, como Reino Unido, Estados Unidos o Noruega, avisó de que los mercados de petróleo estarán en una situación de tensión durante el verano.
En la misma entrevista, Birol destacó además que los países europeos son especialmente vulnerables a los problemas de oferta del petróleo, porque no son solo dependientes del crudo, sino que también de las importaciones de productos derivados y de refino, y advierte de que «algunos países, como China, están imponiendo sus primeras prohibiciones a las exportaciones; quieren proteger a sus propios consumidores».
En este sentido, el director de la AIE consideró que se avecina una crisis «mucho mayor» que la del petróleo de los años 70, desencadenada tras la decisión de la OPEP de embargar las exportaciones de petróleo a ciertos países como consecuencia de la guerra de Yom Kipur. Birol explicó que hace cincuenta años solamente era una crisis de petróleo, mientras ahora es una crisis conjunta de petróleo, gas natural y electricidad.
Emplazamiento a la CE
En este escenario, como poco inquietante, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE han emplazado a la Comisión Europea a buscar fórmulas para reducir los precios de la energía, entre ellas, «introducir límites temporales a los precios de las importaciones». Durante la cumbre celebrada el pasado martes en Bruselas, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, destacó en concreto la importancia de «explorar la posibilidad de introducir limites de precios con socios internacionales».
Esto no atajaría los anunciados problemas de suministro energético, pero con estas medidas se busca paliar al menos el agujero que los precios están causando en el grueso de los consumidores y las empresas.
Asimismo, los Veintisiete instaron a impulsar la Plataforma de Compra de Energía Europea antes del próximo invierno, cuya participación han abierto a países de los Balcanes Occidentales así como a terceros países del Este continental.
En el mismo sentido, abogaron por un acuerdo sobre las reservas conjuntas de gas y por acelerar los niveles almacenamiento del próximo invierno, para lo cual defendieron los acuerdos de solidaridad y planes de contingencia coordinados entre socios europeos.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, explicó en rueda de prensa que los niveles de almacenamiento de gas en la UE se encuentran en este momento en el 41%, y pidió que se mejoren las interconexiones comunitarias «para asegurar el suministro».
Cita de la OPEP+ para decidir si eleva el suministro de crudo
La alianza que forman la OPEP y un grupo de países petroleros, entre ellos Rusia, decide hoy si mantiene su plan de elevar de forma limitada el bombeo de crudo o si, finalmente, abre los grifos. Todo apunta a que los ministros de los 23 países que forman la conocida como OPEP+ mantendrán la estrategia de aumentar cada mes sus exportaciones en unos 400.000 barriles al día, un plan que comenzó en agosto del año pasado y que según lo trazado debería concluir el próximo mes de diciembre.
El plan es ir recuperando hasta entonces el nivel de antes de la pandemia, que se recortó drásticamente hace dos años ante la caída de la demanda. Pero ese lento aumento choca con la necesidad de algunos de los grandes consumidores de combatir la creciente inflación, en la que el precio del petróleo juega un importante papel, y que se ha exacerbado con los problemas de suministro por la guerra de Ucrania. De hecho, la OPEP ya advirtió a mediados de mayo que las sanciones a Moscú afectarán a su capacidad exportadora conjunta. GARA
Moreno y Lisci, dos trayectorias de menos a más en Osasuna

«Elektronika zuzenean eskaintzeko aukera izango dugu orain»

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA
