Koldo LANDALUZE
DONOSTIA

La actriz Itsaso Arana debuta en la dirección con «Las chicas están bien»

La actriz de Tafalla Itsaso Arana, protagonista de títulos como «La Virgen de Agosto», ha finalizado el rodaje de «Las chicas están bien», el título que supone su debut como cineasta. Bárbara Lennie, Irene Escolar, Itziar Manero, Helena Ezquerro y la propia Arana completan el reparto de este filme en el que cuatro actrices y una escritora ensayan una obra de teatro.

Un momento del rodaje, que ha tenido lugar en un antiguo molino de León.
Un momento del rodaje, que ha tenido lugar en un antiguo molino de León. (IOS ILUSOS FILMS)

Protagonista de diferentes producciones de la productora Los Ilusos Films como “La Virgen de Agosto”, “La Reconquista” o la más reciente “Tenéis que venir a verla”, la actriz navarra Itsaso Arana debuta en la realización con “Las chicas están bien”, un nuevo proyecto ligado a la compañía creada por Jonás Trueba y Javier Lafuente.

Bárbara Lennie, Irene Escolar, Itziar Manero, Helena Ezquerro y la propia Arana protagonizan esta crónica veraniega que, según la propia actriz y directora, se presenta como «una película con una obra de teatro dentro, pero que también es un cuento de verano. Es la historia de un hechizo. Con princesas, sapos, ríos, cartas y hasta un príncipe despistado».

El argumento se centra en cuatro actrices y una escritora que comparten una semana de verano en un antiguo molino para ensayar una obra de teatro. Durante esos días, las protagonistas se irán conociendo y midiendo a través de los materiales que plantea la obra, y aportarán sus propias vivencias alrededor de los temas de sus personajes: el amor, la belleza, la orfandad, la fe, la amistad, la actuación, la muerte.

Un oficio alquímico.

En palabras de su directora, «la película habla de cómo los cuentos y los relatos femeninos nos han conformado y nos han dañado también. Pero, sobre todo, es una película sobre el amor -explica-. El amor a un oficio alquímico y antiguo como la actuación, el amor entre mujeres, el amor al contar y al escuchar. Esta película la hemos filmado desde la convicción de que compartirnos nos hace mejores».

El rodaje, que finalizó recientemente, se desarrolló en un antiguo molino del siglo XVII situado en Nistal de la Vega (León), un lugar que, en palabras de la propia Arana, «se convirtió en un personaje más de la película».

Una visión global del oficio

. Nacida en Nafarroa, en 1985, Arana tiene también una larga trayectoria como creadora. Licenciada en interpretación textual en la RESAD, la actriz es una de las fundadoras del colectivo de artes escénicas “La tristura”, con quien crea, dirige y actúa en obras como “Actos de juventud”, “Años 90...” o “Materia prima’, con las que ha girado en teatros y festivales de prestigio internacional. Como actriz de teatro, ha trabajado a las órdenes de Pascal Rambert en “Trois annonciations” (actualmente en gira por Europa), ha dirigido el mediometraje “John y Gena” (película inaugural del Festival Punto de Vista) y figura en el reparto de series como “Vergüenza”, “Alta Mar”, “Dime quién soy”, o “Reyes de la noche”.

Lo cierto es que ese bagaje le ha ayudado a la navarra a dar el salto a la dirección. Por ejemplo, en su participación en “La Virgen de Agosto”, un melodrama dirigido por Jonás Trueba un melodrama con toques de comedia sobre una chica que se replantea su vida por las calles de Madrid. Itsaso Arana era la protagonista y también coautora del guion junto al cineasta.

Del guion a la dirección.

Cuando se estrenó este filme, que fue, de hecho, el título que la hizo ser más conocida, ya apuntaba que «es verdad que es más fácil entrar en el universo de una historia si la has escrito tú, como ha sido el caso. Ha sido un ejercicio curioso pero me he sentido muy privilegiada -añadía-. Escribir tiene mucho que ver con actuar, porque tienes que ponerte en la situación que viven los personajes. Y la escritura continuó hasta el último momento porque había muchos momentos en los que dejamos que la vida se colara».

Porque esta intérprete entiende el oficio como algo integral, no únicamente ligado a la interpretación pura y dura. «Para mí -explicaba entonces-, actuar no es solo interpretar un papel, sino entender el mundo que se despliega ante ti. Surgió de manera natural e hicimos juntos este proyecto desde un principio. Venía de actuar en teatro, así como escribir y dirigir mis propias obras. Pero no había escrito antes nada para el cine».