Raimundo FITERO
DE REOJO

La Internacional machista

No es un brote casual, ese trata de una grave pandemia que es la Internacional de Extrema Derecha, que adquiere formas diferentes allá dónde se desarrolla. La última muestra es la desfachatez machista por una lado, convertida en ejecución pública inquisitorial posterior, la sufrida por la primera ministra de Finlandia, Susan Marin, que ha debido hacerse un test de drogas debido a que ha aparecido un vídeo en el que se la ve en una fiesta privada bailando alegremente con personalidades finlandesas.

Lo que se ha publicado sobre el asunto es descorazonador. Estamos rodeados de machistas y totalitarios que responden fielmente a las consignas emanadas desde un control central que impulsa esta misión antidemocrática general. La campaña de desprestigio emprendida contra Marin tiene varios hitos anteriores, como denunciarla por asistir a la parada del día del orgullo gay, o acudir a un concierto de rock con chupa de cuero. Se trata de imponer una manera coercitiva de ser política, sin vida privada, ni aficiones correspondientes con su edad, 36 años. Se da la circunstancia de que esta política es hija de un pareja de mujeres, tiene una currículo escolar brillante, y en su tarea de gobierno hizo que Finlandia fuera el país con mejor respuesta a la pandemia, es considerado un país con una democracia de gran calidad. Pero está la Internacional de la caspa y el odio para revertir todo eso. Duele ver a esta mujer argumentando su necesidad de tener vida profesional, familiar y sentirse libre. Apoyo absoluto a Susan. Sus compatriotas han inundado las redes bailando. Ahí vamos.