Raymond ROIG AFP
BEGIRADA

Más de año y medio con el paso totalmente cerrado

El 11 de enero de 2021, las autoridades francesas optaron no ya por establecer controles permanentes, sino por cerrar pequeños pasos fronterizos pirenaicos. Ocurrió con media docena entre Nafarroa y Zuberoa. Al otro extremo de los Pirineos, en Catalunya, piedras y barreras sellan desde entonces el Coll de Banyuls. Justificado por hasta tres motivos -pandemia, «terrorismo» y migración-, el malestar provocado entre los vecinos, que se ven abocados a largos trayectos para moverse por la zona, es notable. Y totalmente entendible.