Víctor ESQUIROL
VIDEO ON DEMAND (VOD)

Joyas del Atlàntida (II)

«She Will», terror, brujas y problemas muy actuales.
«She Will», terror, brujas y problemas muy actuales. (GARA)

Evidentemente, este espacio tenía que despedir este mes concretando una estructura capicúa. Empezamos hablando, como en los últimos agostos, de algunos de los títulos más destacables de la última edición del Atlàntida, el Festival de Cine Online más grande del mundo, organizado por Filmin. Y cómo no, terminaremos poniendo la lupa sobre algunas de las películas de esta última edición que, por fortuna, han venido para quedarse en el que sin lugar a dudas es uno de los catálogos cinematográficos más potentes de la ahora extensísima oferta del Video On Demand.

Para empezar el programa doble de hoy, sería conveniente poner sobre la mesa una de las biografías más épicas que seguramente nos haya dado el séptimo arte a lo largo de las últimas décadas. Con todos ustedes, Hannes Þór Halldórsson, una de las últimas sensaciones del cine islandés, director y co-guionista de “Cop Secret”. ¿Pero a qué se dedicaba este hombre de 38 años, antes de probar suerte con esta su ópera prima? Bien, para responder a esto hay que mirar hacia el verde del césped, y acordarse de una de las participaciones más memorables de la Eurocopa de fútbol del año 2016. En ese torneo, él ejerció de portero titular de su selección nacional.

El «Mata-gigantes» islandés

Sí, de aquella Islandia que contra todo pronóstico, se plantó en cuartos de final cargándose, por el camino, a Inglaterra, una de las eternas favoritas a coronarse en el deporte rey. Y ahí estaba este auténtico “mata-gigantes”, deteniendo penalties a monstruos como Leo Messi (esto ya en el Mundial de 2018); alimentando los sueños futbolísticos de una remota isla norteña que hasta entonces, a poco o directamente a nada había aspirado dentro de los terrenos de juego. Pero hay más, entre parada y parada, Hannes Þór Halldórsson fue cultivando un interés creciente (¿una pasión, tal vez?) por el lenguaje audiovisual. Hurgando en su currículum descubrimos, por ejemplo, que en el año 2012 se encargó de dirigir el vídeo musical que representaría a su país en Eurovisión.

Y así, enfundándose los guantes y poniéndose detrás de las cámaras, el deportista-artista fue acumulando méritos… hasta llegar, como se ha dicho, a “Cop Secret”, su primer largometraje. Después de su sorprendente paso por la competición del prestigioso Festival de Locarno, la edición de 2022 del Atlàntida nos trae una de las películas más cómicamente subversivas de la temporada. La premisa, para situarnos, ya lo dice prácticamente todo, y consiste en seguir las trepidantes aventuras de un policía que es básicamente un superhéroe que lucha incansablemente contra el Mal… y contra sus propios impulsos sexuales. Y es que cuando ha pasado el fragor de los disparos, las explosiones y las persecuciones en coche, solo le queda la cada vez más irrefrenable atracción hacia los hombres.

“Cop Secret” coge, con toda la mala baba del mundo, buena parte de los tics de las películas de acción y, Hannes Þór Halldórsson se ríe de las pulsiones masculinas de toda la vida.

Pero no pasa nada, al contrario, “Cop Secret” deja claro que se puede seguir disfrutando con los placeres culpables de siempre desde posiciones, esto sí, más amables, más empáticas… que a la larga van a introducirnos en placeres más saludables, más respetuosos con los demás.

Hablando de, y cambiando completamente de registro, en la colección ahora permanente de este último Atlàntida encontramos también “She Will”, otro estupendo debut, dirigido este por Charlotte Colbert, y apadrinado por Dario Argento, uno de los grandes maestros de la historia del cine de terror. Estas son las vibraciones. Ahora estamos en una recóndita clínica perdida en los insondables bosques de Escocia. Allí, una veterana diva debe sanar las heridas que le ha dejado una operación a la que se ha sometido recientemente.

Lo que pasa es que dicho proceso no solo debe involucrar a su cuerpo, sino que también debe abordar una mente atormentada por los fantasmas de un pasadoespantoso. En estas angustiosas circunstancias, pero siempre buscando efectos terapéuticos, la directora y co-guionista erige uno de los más nuevos y orgullosos exponentes del ahora tan de moda «terror elevado», ese que a través del mimo extremo en las formas), consigue dirigir nuestra mirada hacia esas problemáticas sociales que si se ignoran, se enquistan.