La AIEA se dirige ya a la central nuclear de Zaporiyia
Un equipo de expertos de la Agencia Internacional para la Energía Atómica espera llegar a lo largo de la semana al mayor complejo nuclear de Europa. Deberá para ello cruzar el frente de guerra, que llega hasta la mismísima central de Zaporiyia, planta que tiene media docena de reactores y está controlada por las fuerzas rusas. Ucrania exige su retirada y la desmilitarización de la zona.

El director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Rafael Grossi, anunció que los 14 expertos del organismo que vela por la seguridad nuclear mundial, incluido él mismo, se dirigen ya a Ucrania para visitar y monitorizar la planta de Zaporiyia.
«Ha llegado el día, la misión de apoyo y asistencia de la AIEA para Zaporiyia ya está en camino», señaló Grossi en su cuenta de Twitter, antes de mostrarse «orgulloso de liderar esta misión».
Así, especificó que el equipo trabajará en la central nuclear de Zaporiyia a lo largo de esta semana.
En esta línea, el director general de la AIEA instó a «proteger la seguridad de Ucrania y de la mayor instalación nuclear de Europa».
La misión del organismo es evaluar los daños físicos ocasionados en la central, determinar la funcionalidad de los sistemas de emergencia y de seguridad, analizar las condiciones de los empleados ucranianos -que trabajan bajo una enorme presión y entre acusaciones anónimas a las tropas rusas de maltrato y hasta de tortura- y efectuar actividades urgentes de salvaguarda.
El embajador de Rusia ante los organismos internacionales en Viena, Mijail Ulianov, aseguró que Grossi pretende dejar a varios expertos de manera permanente en una base en las instalaciones nucleares.
«Esperamos que la visita a la central de la misión de la AIEA disipe numerosas especulaciones sobre el estado desfavorable de las cosas en la planta nuclear de Zaporiyia», apostó Ulianov.
Precisamente, el operador público ucraniano, Energodar, aseguró que desde las 10 de la mañana de ayer el complejo «opera sin que se cumplan todas las normas de seguridad» e insiste en responsabilizar de ello a un bombardeo ruso que la noche anterior habría dejado un saldo de diez vecinos de la zona heridos, entre ellos cuatro operarios ucranianos de la central.
Por contra, Rusia acusa al Ejército ucraniano de esos ataques, incluso con el uso de drones, que, afirma, han aumentado exponencialmente en la última semana.
El pasado domingo, tanto el Ministerio de Defensa ruso como la operadora estatal energética ucraniana, Energoatom, confirmaron la total normalidad en los niveles de radiación de la planta nuclear de Zaporiyia, escenario desde hace semanas de combates en el marco de la invasión rusa de Ucrania.
De todos modos, Moscú asegura que no espera grandes resultados de la misión de seguridad de la AIEA.
«Entendemos que los estadounidenses tienen actualmente todas las estructuras europeas en sus bolsillos, que en gran medida trabajan puramente en sus intereses», sostuvo el jefe de la administración civil-militar de Zaporiyia, Yevgueni Balitskii. «Pero, en cualquier caso, velaremos por la seguridad. Esperamos que esta visita le dé a la gente que vive en el territorio liberado (sic) la esperanza de que la central deje de ser bombardeada. Esperamos que algo cambie con la llegada» de los expertos, sentenció.
La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajarova, insistió en que «las conclusiones del trabajo de esta misión no deben ser predichas por nadie, no deben tener connotaciones políticas». «Deben ser objetivas», advirtió.

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