Raimundo FITERO
DE REOJO

De nuevo a la Luna

Es un vaivén, una historia en forma de goma elástica, un aplazamiento de los parámetros de comprensión dentro de la lógica más pragmática, pero en medio de esta nueva guerra tibia, con todos los resortes de dominación de masas ejercida por los servicios secretos del Capital, que de nuevo se manden millones de dólares y personas a la Luna, se puede entender como una metáfora ampliada a una distopía, que amamanta una desquiciada idea del mundo como adolescente con problemas de acné, en vez de entender que el crecimiento no puede ser constante y el desarrollo ya se sabe que siempre es un rollo plegado sobre sí mismo.

La misión llama Artemis 1 fue parada por un problema técnica en el cohete que desplazaba la parte mollar del asunto, un material que es la avanzadilla para que en unos meses lancen otro cohete, tripulado y que, además, para que no se pierda la noción de espectáculo, va a ir por primera una mujer a pisar, eso se espera, la Luna. Por cierto, hace mucho tiempo que nadie ha vuelto a hollar la Luna. En cambio, los chinos, sin hace ruido ni propaganda constante, han llegado a la cara oculta de nuestro satélite y han encontrado distintos materiales y posibilidades incluso de plantar vegetales que mantienen dentro de la reserva informativa que caracteriza a los mandatarios de ese inmenso y disciplinado país.

En las actuales circunstancias no parece factible la repetición de una carrera espacial con la Rusia de Putin, pero con China a lo mejor existe y no se usa, de momento, como instrumento de lucha ideológica o comercial. Por cierto, ¿no está muy cerca la Luna?