M. TXINTXURRETA
DONOSTIA
ARRANQUE DEL CURSO POLÍTICO

Urkullu vaticina «tormenta» pero no aporta más medidas

En el arranque del nuevo curso político, Urkullu señaló que la CAV debe «volver a superar una tormenta». Aseguró que dispone de «bases sólidas» para ello, aunque Lakua está atenta a los «síntomas de desaceleración».

El lehendakari Iñigo Urkullu en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, donde acudieron todos sus consejeros, incluidos los del PSE.
El lehendakari Iñigo Urkullu en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, donde acudieron todos sus consejeros, incluidos los del PSE. (Gotzon ARANBURU | FOKU)

Tras el primer Consejo de Gobierno del curso celebrado en Donostia, Iñigo Urkullu celebró que la situación económica de la CAV ha mejorado respecto al año anterior, aunque advirtió de que se avecinan «un otoño e invierno muy complicados» debido a la crisis provocada por la guerra en Ucrania, y admitió que la CAV debe «volver a superar otra tormenta» en un momento en el que emergen «síntomas de desaceleración».

Así lo comunicó el lehendakari de la CAV en rueda de prensa, después de que el Gobierno de Lakua diera inicio al nuevo curso político con la primera reunión del Consejo de Gobierno que se realizó, como es habitual, en el Palacio Miramar de Donostia.

Urkullu recordó que en setiembre se cumplen dos años del inicio de la legislatura, que ha estado marcada por una crisis sanitaria que ha provocado «consecuencias dramáticas desde el punto de vista humano, económico y social». Es más, la tormenta no amaina y el lehendakari advirtió de que la CAV comienza el nuevo curso político «con un alto nivel de incertidumbre e inquietud social». «Si la primera parte de la legislatura ha estado marcada por la crisis covid, sin solución de continuidad, la segunda va a estar marcada por la crisis de Ucrania», lamentó.

En este punto citó el comportamiento de la inflación, que se mantiene en el 10%, «con subidas de precios en alimentos y energía, especialmente carburantes, electricidad y gas», así como los tipos de interés, que «se han elevado». «Las cadenas de suministro de materiales básicos también se han visto afectadas», agregó.

A pesar de que admitió que la CAV presenta en estos momentos «síntomas de desaceleración» económica, Urkullu afirmó que Araba, Gipuzkoa y Bizkaia cuentan con «bases sólidas» para afrontar los nuevos retos, con unos datos relativos al empleo que indican que la tasa de paro en el segundo trimestre descendió hasta el 8,5% y la población ocupada se sitúa en 963.100 personas, «23.400 más que hace un año» subrayó.

En el mismo sentido, señaló que la economía «crece», con un aumento del 4,3% en el segundo trimestre, «encadenando siete meses de crecimiento a pesar de la guerra de Ucrania».

Presupuestos

Urkullu confía en que los próximos presupuestos autonómicos serán capaces de hacer frente a los retos planteados en «el escenario de este nuevo tiempo». En este sentido, afirmó que todos los grupos parlamentarios tienen «una gran oportunidad para el acuerdo para responder a tres prioridades», las cuales citó: reforzar los servicios esenciales, especialmente salud, educación y protección social; impulsar el empleo y la reactivación económica a través de la inversión pública en infraestructuras económicas, sociales, medioambientales y energéticas».

Plan de Contingencia

También aludió al Plan de Contingencia Energética que ya ha recabado las aportaciones de organismos públicos y privados y que incluye como prioridades la eficiencia energética, las energías renovables y lamovilidad sostenible. Aseguró que esta misma semana remitirá el borrador definitivo del plan -que en palabras del jeltzale incluye «medidas adicionales» a plantear en la CAV- a Teresa Ribera, vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica del Gobierno español.

Sin embargo, no anunció ninguna nueva medida para encarar los próximos meses que prevé «muy complicados», más allá de la deflactación del 4% de todos los tramos del IRPF de la que ya dio cuenta hace un mes y los fondos extraordinarios aprobados en abril y julio: el fondo de rescate social, económico y de liquidez para pequeñas empresas de 200 millones de euros y medidas de alivio fiscal valoradas en 250 millones de euros.

Sin avances en el autogobierno

Iñigo Urkullu mostró su «preocupación» respecto al autogobierno, porque cree que, «hoy por hoy, no hay avances significativos tras la transferencia del IMV».

Urkullu se refirió a la necesidad de avanzar en el autogobierno porque «nos da la capacidad para hacer frente a la situación que vivimos», pero no obstante, admitió que la negociación con el Gobierno de Madrid está paralizada incluso para el calendario ya comprometido.

Criticó que, sobre el «cumplimiento íntegro» del Estatuto de Gernika, «no hay avances significativos» y se mantienen «sobre la mesa» seis materias correspondientes al cronograma remitido por el Estado en octubre de 2020: «Ferrocarril de cercanías -solamente se ha creado una mesa bilateral en esta materia-; Meteorología; Fondo de protección de la cinematografía; Gestión del litoral; Migración; y Salvamento marítimo», citó.

Declaraciones de Imaz

Por otra parte, Urkullu fue preguntado por las críticas del consejero delegado de Repsol y antiguo líder del PNV, Josu Jon Imaz, al impuesto a los beneficios extraordinarios de las grandes energéticas, remarcando que «no sorprenden» sus palabras, «porque a nadie nos gusta que nos suban los impuestos» e Imaz «defiende a su compañía».

El lehendakari de los tres territorios de la CAV dijo entender que las empresas energéticas defiendan sus intereses y, por tanto, «ninguna empresa escriba a favor de que le suban los impuestos».