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GASTEIZ

El crecimiento previsto cae a la mitad; Ucrania y la inflación pasan factura

Las estimaciones de la Consejería de Economía y Hacienda de Lakua apuntan a que el PIB de la CAV crecerá un 4,3% este año y un 2,1% en 2023, lo que supone dos puntos menos de lo previsto el pasado marzo. Tres variantes serían las causantes de esta nueva estimación a la baja: la guerra de Ucrania, la desaceleración de China y la inflación, «el punto débil de las economías desarrolladas».

Este año Lakua prevé que se creen 26.000 puestos de trabajo y 12.000 el que viene.
Este año Lakua prevé que se creen 26.000 puestos de trabajo y 12.000 el que viene. (Marisol RAMIREZ | FOKU)

El consejero de Economía y Hacienda de Lakua, Pedro Azpiazu, anunció ayer que, según las estimaciones que manejan, el Producto Interior Bruto de la CAV crecerá un 4,3% este año, y un 2,1% en 2023, es decir, dos puntos menos de lo previsto el pasado mes de marzo.

En una rueda de prensa ofrecida en Gasteiz, ayer citó tres variantes que ha golpeado a una economía «debilitada por la pandemia» y han obligado a actualizar las previsiones: la guerra de Ucrania, la desaceleración de China y la inflación, que «sigue siendo el punto débil de las economías desarrolladas, puesto que condiciona las decisiones que puedan tomar los agentes económicos».

«En el caso de Euskadi, el IPC de agosto, último conocido, se elevó hasta el 10,3% y parece que la senda ascendente se ha frenado. Buena parte de ese incremento se concentra en los alimentos y en la energía, que ya han empezado a abaratarse, pero se necesitará tiempo para que se traslade al resto de productos», afirmó.

Asimismo, remarcó que «en este momento» no contempla la recesión, aunque sí advirtió de una «desaceleración».

En este sentido, consideró que los datos más recientes ponen de manifiesto que en los meses de verano la actividad industrial «se ha frenado». «La elevación de los costes, la subida de tipos de interés y la incertidumbre son algunas de las razones que impiden un mejor desempeño de la Industria», apuntó.

Manifestó que los servicios «suavizaron algunas décimas su fuerte ritmo de crecimiento hasta el 5,6%»; y la construcción «acentúa el perfil de desaceleración que ya mostraba en los periodos anteriores».

No obstante, en materia de empleo, auguran una significativa reducción de la tasa de paro, que «llegará al 8,8% de media este año y que bajará al 8,3% el próximo, lo cual se traduce en una creación de unos 26.000 puestos de trabajo este año y de unos 12.000 el próximo».

Estas previsiones están condicionadas a una evolución favorable de la inflación durante los próximos meses, «dado que si la inflación tuviese un comportamiento más persistente del considerado en este escenario, la consecuencia sería un menor crecimiento para el año próximo».

Nuevas figuras fiscales

Respecto a la «catarata de propuestas de nuevas figuras impositivas» anunciadas en los últimos días por diferentes administraciones, Azpiazu destacó que el Gobierno de Lakua y las diputaciones las han conocido por los medios de comunicación.

«Quiero mostrar mi malestar, y demandar una forma más seria de colaboración entre administraciones. Euskadi cuenta con un régimen de financiación que es el Concierto Económico Vasco, régimen basado en acuerdos bilaterales. Espero que la esencia de la bilateralidad se imponga», reclamó.