La Policía Municipal de Iruñea ya patrulla con pistolas eléctricas Taser
Una cuarentena de agentes de la Policía Municipal de Iruñea dispone desde ayer, como «nueva herramienta», de una Taser, una pistola que dispara una descarga eléctrica que inmoviliza a su objetivo durante unos segundos. El dispositivo se complementa con una cámara personal adosada al pecho que comienza a grabar cuando el arma se desenfunda.

La Policía Municipal de Iruñea cuenta desde ayer con «una nueva herramienta de trabajo», descrita como «un dispositivo eléctrico de control (DEC)» ideado para «situaciones en las que se requiera el uso de este medio en el uso progresivo de la fuerza».
Concretamente, se trata de una pistola del modelo Taser T7, que genera una descarga eléctrica en la persona que recibe el impacto. En su comunicado, la Policía Municipal aseguró que «es un dispositivo inteligente y no letal de última generación, el cual es capaz de ajustar la intensidad a las características físicas de la persona con la que interviene, siendo totalmente seguro su uso».
Serán portadas por una cuarentena de agentes que han recibido un curso de formación de 16 horas de duración, «el cual les habilita y acredita, mediante un certificado, como operadores del mismo, con una validez máxima de un año». Para renovar el certificado tendrán que actualizar su formación.
Los policías que porten este dispositivo «lo harán de acuerdo a un protocolo específico que regula su uso». Los agentes llevarán también a la altura del pecho cámaras personales de grabación Axon Body 2, que comenzarán a grabar automáticamente cuando la pistola Taser se extraiga de la funda, de modo que la intervención quede registrada.
Se trata de un recurso a medio camino entre la porra y la pistola de fuego, explican agentes policiales, que defienden que reducirá el número de lesiones por enfrentamiento físico, tanto entre agentes como entre personas detenidas. Un policía municipal de Iruñea que participó en marzo en una demostración y que se ofreció voluntario para recibir el disparo de una Taser explicó a “Diario de Noticias” que «no se siente dolor al recibir la descarga, pero sí es muy desagradable. Es un espasmo que te incapacita».
La Policía local de Azkoien, también en Nafarroa, ha empleado este tipo de material en diversas ocasiones. La Policía Foral y los cuerpos municipales de ayuntamientos como Eguesibar o Tafalla están a la espera de poder utilizarlas.
Posible letalidad
. Este tipo de armas ha sido objeto de críticas de diferentes organismos internacionales, ya que pueden ser letales en función de la reacción del cuerpo que recibe la descarga, por ejemplo en personas que sufren problemas cardiacos.
Amnistía Internacional ha advertido que «su mala utilización puede llevar a casos de trato cruel, inhumano o degradante o incluso tortura, en casos en los que su uso no ha estado justificado o ha tenido una intención de castigo». A su juicio, deberían estar sujetas al mismo criterio que se aplica a las armas de fuego.

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