Joseba ITURRIA
DONOSTIA

Una Real insaciable se afianza en la tercera plaza a costa del Athletic

Tres balones recuperados en campo rival permitieron a los locales lograr los goles de Sorloth, Kubo y Oyarzabal, que volvió a marcar después de su lesión en un penalti que dejó al Athletic con diez la última media hora por la expulsión de Yeray. El noruego se retiró lesionado y Sancet consiguió el gol de un conjunto rojiblanco que mantuvo el tipo hasta la jugada que sentenció el partido.

Cuadra Fernández muestra la tarjeta roja a Yeray en la jugada del penalti que decidió el derbi.
Cuadra Fernández muestra la tarjeta roja a Yeray en la jugada del penalti que decidió el derbi. (Andoni CANELLADA | FOKU)

La Real se llevó el derbi de Anoeta por el hambre insaciable que transmiten sus jugadores y que les afianza en la tercera posición tras lograr 11 victorias en 17 partidos de Liga y alejar en nueve puntos a un Athletic que compitió bien hasta que el penalti y la expulsión de Yeray decidió el duelo.

El problema para el equipo rojiblanco fue que la Real compitió mejor. Imanol ha metido su competitividad en todos y cada uno de sus jugadores que pelean cada disputa como si de ella dependiera un título y así recuperó los tres balones en el campo rival que le permitieron marcar los tres goles y dejar sentenciado el partido en una hora. A partir de ahí empezó a pensar después contra diez en el partido de Copa del martes contra el Mallorca mientras Anoeta vivía una fiesta y adelantaba la tamborrada donostiarra unos días.

Continuidad en los onces

Tanto Imanol como Valverde dieron continuidad a las alineaciones de los últimos partidos. El técnico blanquiazul alineó a los once jugadores más utilizados esta temporada, mientras que el rojiblanco solo introdujo un cambio con respecto al derbi contra Osasuna al dar entrada a Dani García junto a Vesga y prescindir de Zarraga para dar más consistencia a su centro del campo.

El aspecto táctico más destacado del planteamiento de Valverde estuvo en su presión al colocar a Guruzeta con Zubimendi, a los Williams con los centrales, a los tres centrocampistas con Merino, Brais y Silva y dejó libres a los laterales realistas para forzar que el inicio del juego llegara con ellos.

La Real tuvo así problemas en la faceta ofensiva, pero los solventó con su fortaleza en los duelos. Decía Arrasate tras el derbi anterior de Anoeta que la Real es el mejor equipo en esa faceta y Zubeldia lo demostró en el primer gol al ir con todo a cortar una contra del Athletic y enviar de cabeza el balón a Sorloth que, habilitado por De Marcos, marcó su undécimo gol de la temporada, séptimo en Liga en la cuarta jornada seguida que anota.

Todos los jugadores blanquiazules van con todo a cada disputa y así llegó el segundo gol al recuperar un balón el futbolista de más calidad, David Silva, que enseguida asistió a Kubo para que el japonés marcara tras un túnel a Vivian.

Parecía que la Real tenía la victoria encarrilada, pero Sancet metió al Athletic enseguida en el partido con un buen disparo cruzado sin ángulo tras un pase de Yuri. El Athletic creó su mayor peligro por la banda derecha con el zarauztarra y, sobre todo, con Nico Williams, que antes había enviado un centro que su hermano remató, con despeje de Remiro de reflejos con una pierna.

La sentencia

Sin embargo el pequeño de los Williams cometió un grave error nada más pasar a la banda derecha con la entrada de Berenguer en la izquierda al enviar el balón sin mirar hacia atrás. Lo aprovechó Kubo, que siempre está donde más puede incordiar al rival, para provocar el penalti y la expulsión de Yeray. Mikel Oyarzabal demostró que no se le ha olvidado ejecutar los penatis y logró así su primer gol desde su lesión para dejar sentenciado el encuentro.

Con dos goles de desventaja y un jugador menos Valverde se vio obligado a recomponer su equipo con la entrada de Paredes como central y de Zarraga para pasar a jugar con un 4-4-1 sin opciones de nada.

La Real pudo marcar el cuarto en un buen pase de Oyarzabal a Brais, que no logró batir a Unai Simón, pero tampoco quiso apretar el acelerador consciente de que el martes espera un partido de Copa y empezó a economizar las energías. Imanol también aprovechó para dar descanso en los últimos minutos a Kubo y Silva. La única nota negativa del partido para la Real fue que Sorloth se retiró lesionado en una noche perfecta para la afición blanquiazul, que vivió una gran fiesta el día en el que Anoeta registraba la mejor entrada de su historia.