Agustín GOIKOETXEA
EXPOSICIÓN «SHAME-EUROPEAN STORIES»

Las víctimas de abusos piden apoyo para no caer «al vacío»

La inauguración de la muestra fotográfica «Shame-European Stories» en el Museo de Arte Sacro de Bilbo fue una oportunidad para volver a escuchar las peticiones de apoyo y reconocimiento de varias víctimas de abusos en la infancia. Demandan amparo social e institucional para no caer «al vacío» y «romper con la ley del silencio» que ha imperado.

Leonor G. Paque, durante su intervención ante el retrato de otra víctima, Pepe Godoy.
Leonor G. Paque, durante su intervención ante el retrato de otra víctima, Pepe Godoy. (Aritz LOIOLA | FOKU)

La exposición fotográfica '’Shame-European Stories’' fue inaugurada ayer simultáneamente en el Museo de Arte Sacro y en las estaciones de Metro Bilbao de Moyua e Indautxu. La muestra, que cuenta con el patrocinio del Consejo de Europa, expone retratos de víctimas de abusos de toda Europa, incluidos los de los vascos Juan Cuatrecasas y Pepe Godoy, obra del fotógrafo Simone Padovani.

La campaña europea contra el maltrato infantil 'Justicie Iniciative' reúne en un centenar de retratos las diferentes realidades de esta lacra con el objetivo -expuso su presidente, Guido Fluri- de «abrirnos los ojos y allanar el camino hacia una solución justa en Europa. Las víctimas, los afectados, los supervivientes, todos deben recibir justicia en vida».

Bilbo fue escenario de la inauguración a nivel del Estado español por el tesón de la familia Cuatrecasas-Cuevas, cuyo hijo mayor sufrió abusos en el colegio Gaztelueta y luego la indiferencia, lo que no impidió que el profesor agresor, José María Martínez Sanz, numerario del Opus Dei, fuese condenado.

«El reconocimiento de las niñas y los niños, algunos ya adultos en el presente, que denuncian los delitos de abusos sexuales y maltrato infantil, es aún una asignatura pendiente para los poderes públicos y esta campaña y su exhibición fotográfica aportan visibilidad en aras a ese reconocimiento», apuntó el padre.

Están satisfechos por la implicación de la diócesis de Bilbo, con el obispo Joseba Segura a la cabeza, que ha cedido el espacio expositivo en el museo de Atxuri. En la inauguración, el vicario Kerman López manifestó que era su obligación. «También dentro de nuestra Iglesia se han cometido abusos y el hecho de que se trate de un problema extendido no nos exime de responsabilidad a quienes ahora la representamos», señaló, antes de invitar a las víctimas a que denuncien.

López recordó que hace cuatro años constituyeron una comisión de investigación y que están desarrollando una labor educativa en diferentes niveles de la comunidad diocesana para que no se vuelvan a producir más casos. Escuchar, ayudar y sanar las heridas es uno de sus objetivos.

«Ese vacío duele»

Precisamente del vacío que sufre en los últimos 15 años a raíz de que dio a conocer su caso habló otro superviviente, Alfonso Ruiz de Arkaute. Sufrió abusos por parte de un dominico y luego pasó a formar parte de la orden hasta que, hace tres lustros, la abandonó. Denunció el vacío que viene padeciendo por parte de la diócesis de Gasteiz, amistades y compañeros de parroquia, además de problemas de índole laboral. «Después de estos 45 años, ese vacío duele», confesó, al tiempo que agradeció que se le diera la oportunidad de dar a conocer su vivencia.

También lo hizo el basauritarra Pepe Godoy que, de los 8 a los 11 años, sufrió abusos a manos de su entrenador de fútbol. Más tarde, también agredió a su hermano. «Era mi monstruo, bastante hice con sobrevivir», añadió. «Si veis un niño en situación de riesgo, no os calléis, denunciadlo y dadle la oportunidad de vivir y de ser niño», recomienda.

«Este tipo de exposiciones son necesarias y seguramente animen a dar el paso a muchas víctimas. Tendremos que poner una red en la que puedan caer, no podemos dejar que caigan al vacío. El poner esa red es trabajo político e institucional, tanto las víctimas menores como adultas, tienen que tener una respuesta psicológica y jurídica específica y de garantías», reclamó Godoy.

Otro testimonio desgarrador fue el de Leonor G. Paque, que enferma de tuberculosis en 1972, fue agredida por el capellán del Hospital de Santa Marina, el padre Martín. Animó a «salir de la oscuridad» y «romper con la ley del silencio, los culpables son otros». Esta superviviente empujó a que todas las personas e instituciones a las que les indigna lo que les sucedió a que les apoyen. Se trata de «romper el velo de silencio» que envuelve estas y otras historias dando voz a su dolor.

Además de la exposición, cuya entrada es gratuita, 'Justice Iniciative' lleva a cabo una recogida de firmas y va a presentar una propuesta para que la Unión Europea lidere la lucha contra la violencia sexual infantil, aprobando una moción exigiendo la verdad sobre los abusos a menores, reconocimiento oficial, reparación y prevención.