Aritz INTXUSTA
IRUÑEA
CRISIS EN OSASUNBIDEA

Salud detiene la huelga de médicos y eleva la crisis con la mayoría sindical

Los médicos suspendieron a medianoche su huelga indefinida tras cerrar un acuerdo. Fue una jornada polémica, después de que el director general de Salud, Carlos Artundo, no entregara a la Mesa General el pacto que ha puesto fin a la protesta. Se limitó a leer, de forma desordenada, los puntos del mismo, ante la incredulidad y el enorme enfado del resto de sindicatos.

Un cartel de la huelga de médicos, en uno de los accesos al Hospital Universitario de Navarra.
Un cartel de la huelga de médicos, en uno de los accesos al Hospital Universitario de Navarra. (Iñigo URIZ | FOKU)

La huelga del Sindicato Médico de Navarra (SMN) ha quedado formalmente suspendida desde la medianoche de ayer. Si la dan por terminada o no dependerá de lo que decidan las asambleas de médicos del lunes. Que este paro estaba a punto de acabar era un secreto a voces en el hospital desde el jueves, cuando se volvieron a colgar las planificaciones de los quirófanos sin servicios mínimos para la semana próxima. El retraso en comunicar la noticia parecía cuestión de guardar las formas y darlo a conocer primero a la Mesa General de la Función Pública. Así lo dio a entender la propia consejera de Salud, Santos Indurain. Sin embargo, fue el propio SiMN quien finalmente hizo público el preacuerdo ayer por la tarde, una vez terminó el encuentro de la Mesa General con los sindicatos más representativos.

La Mesa General resultó un completo desastre. Salud no les entregó, como todos esperaban, el documento que habían firmado. En su lugar, el director general de Salud, Carlos Artundo, desgranó a viva voz, y en el orden que quiso, los puntos principales del acuerdo. En ese momento no contó nada que no se hubiera hecho público ya en las ofertas que se habían lanzado al SMN.

En realidad, el documento definitivo no tiene grandes novedades. La mayor cesión la han asumido los huelguistas, conscientes de que el apoyo a su lucha decaía con gran rapidez. El SMN ha aceptado una subida no inferior a 400 euros que bautizarán como «Complemento de Productividad Fijo». Aquí la renuncia es importante, en tanto que el SMN pretendía una subida inmediata de mil euros (o, en su caso, de 500 en 2023 y otro tanto al año próximo).

Sí que se ha incluido letra pequeña en lo referente a la exclusividad. Se queda tal como está, pero hay un compromiso del Gobierno de estudiar ese complemento salarial. La idea es que los médicos no sufran una penalización tan fuerte si quieren trabajar en la sanidad privada (en la actualidad es de unos 800 euros).

El otro punto trascendente es el control de las agendas. Salud ha concedido al médico la facultad de decidir si atiende o no a más personas de las que le tocan por día o cuando le surjan huecos libres. Hasta la fecha, otros trabajadores podían reagendar sin consultarle para que se aprovechara mejor su horario (establecido para la atención de pacientes en cinco horas, 300 minutos, al día). Habrá, asimismo, un máximo de 32 pacientes diarios, ratio que cae a 24 para Pediatría.

Mesa General

El acuerdo tenía que pasar por la mesa de negociación sí o sí, en tanto que retoca el sueldo de un grupo de funcionarios (modifica el Capítulo 1, por tanto). Pese a ello, el visto bueno de los sindicatos no es vinculante, aunque su apoyo puede ser determinante en caso de que se requieran cambios normativos. Se espera que se les convoque de nuevo la semana que viene.

Que no se les entregara el acuerdo por escrito y Artundo diera lectura al documento de aquella manera generó momentos de tensión y enfado. Es un foro muy técnico, donde se discute cada coma.

La de ayer, además, fue una reunión concurrida. No solo se trataba en esa cita el asunto de la huelga sanitaria, sino que también había que dar salida a los retoques del Estatuto de la Función Pública, aumentos retributivos en Policía Foral y las 56 plazas de bombero que el Ejecutivo se había comprometido a sacar en el primer trimestre y que van a acabar retrasándose.

La intervención de Artundo tuvo dos momentos señalados. El primero, cuando trató de aclarar su reunión con el Satse, sindicato del personal de Enfermería, al que el director general de Salud lanzó una propuesta como si representara a toda la Enfermería. Cuestión que puso en duda uno de los presentes, recordando que a los representantes de buena parte, si no la mayoría, de enfermeros y enfermeras los tenía delante. El que le interpeló, justamente, es enfermero.

Más significativo, con todo, fue el choque de Artundo con un delegado de CCOO. El director general aseguró que el contenido del acuerdo alcanzado con los facultativos lo tenía hablado con las formaciones que apoyan al Gobierno. Este representante sindical le requirió, específicamente, con quién había tratado. Artundo confesó entonces que no se lo habían trasladado a nadie.

Necesidad de aliados

Este detalle de no tener el acuerdo hablado con los socios tiene trascendencia. Al término de la sesión, Salud convocó a todos los grupos parlamentarios, a excepción de Navarra Suma, a una cita el lunes a las 17.00.

Es probable que algún punto requiera de modificación normativa. Así se desprende de uno de sus elementos principales: el incremento salarial de 400 euros. Según el texto del acuerdo, esta subida salarial «será efectiva a la mayor inmediatez una vez se habilite normativamente».

Es discutible que el Ejecutivo reciba el respaldo de sus socios en caso de necesitar el aval parlamentario para dicha modificación. Máxime, después de lo sucedido en la Mesa Sectorial apenas dos días después de que todos los sindicatos presentes realizaran una huelga en la Administración denunciando, precisamente, su forma de negociar.