Raimundo FITERO
DE REOJO

Susurros de sacristía

No soy capaz de comprender las razones por las que Jordi Évole le dedicó un programa doble a Macarena Olona. Ella hablaba con un tono de sacristía, o, dicho de otro modo, en Vox baja, como para darle credibilidad a su sarta de mentiras, montajes, venganzas y denuncias baratas. Los más ingenuos interpretarán que estaba pactado para dinamitar el chanchullo del pistolero de Amurrio; los más descreídos pensamos que ha servido para dinamizar a la propia Olona, desacreditada por su fracaso electoral y que está buscando un acta para seguir mangoneando y de paso recordarnos que existe un partido con estructuras totalitarias, al que se está blanqueando de manera constante. Los detalles de la entrevista, los enfrentamientos muy forzados, como cuando apareció ETA, ya no me interesan. Me parece que si yo hubiera tenido la oportunidad la hubiera entrevistado, aunque no tengo claro si le hubiera dado tanto contexto, tanto valor añadido. Ya se apañarán.

Lo que debe considerarse como un hito es que hayan detenido a docenas de constructores de los edificios derruidos por el terremoto en Turquía. La cuestión excede a un análisis a primera vista, ya que se trata de poblaciones que se construyeron hace relativamente pocos años, con ayudas estatales, en un territorio señalado por la posibilidad de sismos y lo que parece ha sucedido es que se hurtó en materiales adecuados. Una de esas prácticas tan habituales, que llevan a los constructores a ganar dinero quitando seguridad. Y ha sucedido, y hay miles de muertos, y han detenciones y veremos hasta dónde llegan las acusaciones.