Pugna partidista por el poder en el Consejo de la Juventud
El Consejo de la Juventud de Nafarroa (CJN) está siendo escenario de «una pugna partidista» por el poder entre UPN y PSN, según criticaron ayer varios grupos en el Parlamento.

Dimisiones, despidos a causa de los recortes presupuestarios y una escasa participación evidencian la profunda crisis por la que atraviesa el Consejo de la Juventud de Nafarroa, convertido en escenario de «una pugna partidista» por el poder entre UPN y PSN, según pusieron ayer en evidencia varios grupos en el Parlamento navarro
El actual presidente en funciones, Álex López Orejuela, de Juventudes Socialistas, explicó en la Cámara que, como vicepresidente del organismo, sustituyó al dimitido Pablo Lanaspa siguiendo el reglamento de la entidad y tras haber presentado su renuncia también la otra vicepresidenta.
Anunció que su mandato terminará «lo más tarde» en octubre o noviembre con la celebración de una asamblea general «en condiciones». Para entonces espera que esté aprobado el nuevo reglamento de funcionamiento de este organismo, que sustituirá al vigente desde 1986, cuando se creó el CJN, y que mejore la participación.
Sin embargo, para varios grupos parlamentarios, lo que subyace en la situación de inestabilidad que está viviendo el Consejo de la Juventud de Nafarroa es consecuencia de una lucha partidista por el poder entre UPN y PSN.
El más crítico fue Ángel Ansa, de Navarra Suma, quien acusó a la formación de María Chivite e incluso a Podemos de «una lamentable maniobra para controlar el Consejo de la Juventud». Y aseguró que el Gobierno había forzado la dimisión de Lanaspa recortando la partida del Consejo y con la Administración poniéndole «más pegas y exigencias» hasta conseguir que «se marchase por no rendirles pleitesía».
Desde el PSN, Carlos Mena acusó a UPN de hacer «electoralismo» con la crisis del CJN y apostó por la renovación que puede suponer el nuevo reglamento.
El resto de grupos criticó lo que calificó de «pugna partidista», con Jabi Arakama, de Geroa Bai, señalando que está generando «un perjuicio en el propio organismo, las asociaciones y el conjunto de la juventud».
Desde EH Bildu, Patricia Perales demandó una «lectura crítica de las responsabilidades políticas» en esta crisis y Adolfo Araiz también criticó la «discusión partidista» existente por la «toma del poder».
Ainhoa Aznarez, de Podemos, abogó «por buscar otras fórmulas de participación», en vista de que esta ha quedado «bastante desdibujada». Y Marisa de Simón, de I-E, se preguntó «por qué agoniza» el Consejo después de que el anterior Gobierno le diera «un impulso».

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