GARA
DONOSTIA

Movilización por una Donostia construida para «vivir y convivir»

Convocados por la plataforma Donostia Defendatuz, miles de personas se movilizaron en la capital guipuzcoana para exigir el cese del modelo urbanístico «salvaje» y de masificación turística que promueve el Ayuntamiento. Piden una ciudad construida para la ciudadanía.

La movilización de la plataforma Donostia Defendatuz recorrió las calles del centro.
La movilización de la plataforma Donostia Defendatuz recorrió las calles del centro. (Jon URBE | FOKU)

Cientos de personas, convocadas por la plataforma Donostia Defendatuz, se manifestaron ayer en la capital guipuzcoana para denunciar que Donostia se está construyendo mirando más a quienes vienen de fuera y a las multinacionales que a las personas que viven en la ciudad.

Esta iniciativa aúna a diferentes entidades, asociaciones de vecinos y movimientos sociales de la ciudad, todos ellos partidarios de un modelo urbanístico que tenga en cuenta las necesidades de la ciudadanía. Entre las 48 entidades participantes están Ondare-SS, Haritzalde, Satorralaia, Belartza 2 Gelditu, Dendartean, Ba Gera, Asociación de Vecinos de Ulía, Bizilagun, Heriz Plataforma, Parkea Bizirik y Amara Bai. En línea con la pluralidad asociativa del movimiento, en la movilización de ayer se pudieron ver pancartas con diferentes mensajes.

La marcha partió a las 12.00 horas de la plaza Easo bajo el lema “Donostia ez dago salgai; Recuperemos Donostia” y recorrió las calles del centro de la ciudad entre proclamas a favor del cambio de modelo urbanístico.

Los organizadores destacaron la «urgencia» de un cambio de modelo que «está multiplicando los proyectos urbanísticos salvajes que amenazan a la ciudad». Consideran que la situación actual en la ciudad es consecuencia de la «mala gestión del Ayuntamiento». A su juicio el Gobierno Municipal actúa en detrimento de la identidad local y el patrimonio arquitectónico, natural y sociocultural, así como de los pequeños comerciantes.

También pusieron sobre la mesa ejemplos de este modelo. Entre otros, citaron el nuevo edificio que el Basque Culinary Center quiere construir en el barrio de Gros, en los parques de Manteo y Zemoria, o el proyecto del centro comercial que quieren levantar en San Bartolomé. También abordaron el derribo de la estación del Norte, el parque de olas artificiales de Antondegi y los cinco millones de euros invertidos en completar la instalación artística “Hondalea” en la isla de Santa Clara.

Añadieron que los citados son solo algunos ejemplos de lo que consideran «un problema endémico y no puntual promovido por el Gobierno Municipal; un resultado indisociable de las políticas municipales que de manera sistemática favorecen a grandes intereses económicos como promotoras, fondos de inversión, franquicias y grandes superficies, y por medio de las cuales el Ayuntamiento de Donostia consigue financiación para sus arcas, vendiendo de manera peligrosa e irreversible la ciudad actual, y la que ya hemos perdido. Nuestro patrimonio. Nuestras vidas», apostillaron.

Afirmaron que el resultado de esta gestión es que «Donostia se está construyendo, o más bien destruyendo, en torno a un modelo de ciudad falsa, un parque temático orientado al turismo... frente a un modelo de ciudad para vivir y convivir, que cuide a todas las personas sin distinción». Añadieron que dicho modelo conlleva «la expulsión de miles de donostiarras de su ciudad».

Subrayaron la alarma y descontento social que generan estas actuaciones; un malestar que se ha traducido en este llamamiento ciudadano que aboga por otro modelo de gestión en Donostia.