Manifestación ruidosa de ertzainas junto al Parlamento cortando dos horas el tranvía
Unos setecientos ertzainas se manifestaron ayer junto al Parlamento de Gasteiz de manera ruidosa. El tráfico del tranvía y de autobuses urbanos estuvo interrumpido por el centro de la ciudad durante dos horas, esta vez con el beneplácito del TSJPV. Los saludos con los uniformados fueron más discretos que hace dos semanas.

Se comprobó nuevamente ayer que los ertzainas en sus movilizacioens pueden hacer casi todo aquello por lo que apalean a otros. Y, además, con permiso judicial. La llamada Unidad de Acción Sindical de la Ertzaintza, integrada por Erne, Esan, Euspel y Sipe, se manifestó junto al colectivo «Ertzainas en lucha» en las inmediaciones del Parlamento de Gasteiz. Fue una marcha ruidosa y el tráfico del tranvía por el centro de la ciudad quedó interrumpido entre las 9 y las 11 de la mañana, como avisaba el panel de la parada. Tampoco pasaron autobuses.
La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) había anulado las restricciones impuestas por la directora de la Ertzaintza, Victoria Landa, a las concentraciones de policías ante la Cámara de Gasteiz que pretendía impedir, entre otras cosas, que se interrumpiera el tráfico del tranvía. En las retinas de la ciudadanía se mantenían las imágenes del jueves de hace dos semanas, con los agentes cortando las vías e incluso con los aplausos y los abrazos de sus compañeros uniformados encargados en ese momento de hacer respetar el orden.
Pero el magistrado Luis Ángel Garrido del TSJPV dejó la puerta abierta a que «Ertzainas en lucha» pudiera repetir la concentración de quince días antes. Sin embargo, ayer cambiaron las formas. En lugar de concentrarse frente al Parlamento sobre las vías del tranvía, comenzaron a manifestarse por la misma zona y dando la vuelta a una manzana cercana, con bocinas y silbatos. Muchos de los policías llevaban tapones en los oídos.
Frente a la verja de la Cámara se desplegó una fila de una veintena de agentes uniformados con casco y unos pocos más con visera. Hubo intercambio discreto de saludos mientras los manifestantes comenzaban a concentrarse tras la pancarta en la que se podía leer “Sin acuerdo regulador digno no hay Tour”.
UNA AFECCIÓN POCO COMÚN
Se había dicho que con el hecho de manifestarse en círculo junto a la sede parlamentaria y no concentrarse de forma estática ante ella, los convocantes pretendían que la interrupción del tranvía fuera intermitente. Sin embargo, lo cierto es que el servicio se suspendió durante dos horas, una afección poco común cuando se producen otras movilizaciones.
En la convocatoria participaron unas setecientas personas, que son menos de las que se concentraron la vez anterior. Se produjeron detalles llamativos como que en ocasiones la pancarta cortaba totalmente la carretera y las vías, mientras que después los agentes pasaban a caminar solo por la acera. Daba igual. El tráfico estaba cortado.
Sobre las diez de la mañana, cuando ya llevaban una hora de manifestación, se produjo otro hecho inusual en este tipo de protestas. Los centenares de agentes pasaron a concentrarse ante la fachada principal del Parlamento, algo que normalmente la propia Ertzaintza no suele permitir, pero había permiso judicial.
Arreciaron en ese momento los gritos de “Erkoreka dimisión” y tras unos aplausos a sí mismos, los «Ertzainas en lucha» y los sindicatos presentes dieron por finalizada su movilización. El tranvía siguió suspendido todavía 45 minutos más hasta las 11.

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