La ilusión de Gipuzkoa Basket de disputar la final duró 34 minutos
Después de un demoledor 11-0 de parcial inicial a favor de los donostiarras, de ir por delante prácticamente todo el encuentro y de llegar 56-51 al último cuarto, faltando seis minutos el Burgos, ayudado por decisiones arbitrales, se puso por delante y ganó.

Dura, muy dura fue la eliminación del Guuk Gipuzkoa Basket. El Burgos partía como favorito, por jugar en su cancha, pero la victoria estuvo cerca, exactamente a seis minutos, si no fuera por varias decisiones arbitrales y la calidad del jugador local Rasid Mahalbasic, autor de 23 puntos, 5 rebotes y un 27 de valoración.
Y eso que el GBC tuvo un comienzo demoledor. Los burgaleses padecieron temor por fallar, y después de un standby tras el triple de Mikel Motos -se paró el partido porque en la mesa alguna tablet no funcionaba-, un 11-0 de parcial inicial para los donostiarras, con triples de Mikel Motos, Carlson y Oroz, más otra canasta de Delas, obligó al Burgos a solicitar tiempo muerto.
Esto despertó a los burgaleses, ya que Mahalbasic comenzó a elaborar y encestar, lo mismo que Corbalán. Un triple de Ander Martínez frenó el ímpetu local, aunque el propio Mahalbasic, ex de la NBA, respondió de la misma manera para irse 21-15 al final del primer cuarto.
En el segundo acto, el GBC tuvo la suerte de que el Burgos erró casi el 50% de sus tiros libres. Eso sí, se pusieron 31-30 hasta que los colegiados le pitaron una técnica a Van Zegeren por simular una falta. Oroz puso el 39-34 antes de llegar al descanso del partido.
DE MÁS A MENOS
Tras el descanso, la cosas se nivelaron. Como dato, el cuarto finalizó 17-17. Después del 39-36 de Van Zegeren, un triple de Motos, una canasta de dos de Oroz y otro tiro libre de Carlson pusieron el 45-36 a favor del GBC.
Es más, los locales se fueron del partido. Los colegiados señalaron antideportiva a Mahalbasic y los dos tiros libres de Carlson y otra canasta de Motos aumentaron la renta (49-36). Mahalbasic volvió a calentar sus muñecas y guió al Burgos hasta el 54-47 y Barrera, con su triple, puso el 54-50 hasta que Ander Martínez dio aliento a los donostiarras (56-50) y Thomas erró un tiro libre y anotó otro para finalizar el tercer cuarto 56-51.
Pero todo cambió en el último acto. Los colegiados -tal vez “acongojados” por los aficionados locales- comenzaron a pitar cosas curiosas que beneficiaron a los burgaleses, hasta el punto de que, a falta de 5:56 para el final, los locales se pusieron por delante en el marcador por primera vez con la canasta de Van Zegeren (58-59). La renta se fue hasta los diez puntos (58-68), pero a pesar de tenerlo todo en contra, los de Lolo Encinas nunca se dieron por vencidos y finalmente pudieron maquillar el luminoso y terminar con cinco puntos abajo. El ascenso deberá esperar un año más.

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