Javier TORRES AFP
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El camino de la cautividad a la vida salvaje

Es un clásico escuchar que un animal criado en cautividad no es capaz de regresar a la vida en su medio natural. Se explica así como inevitable su vida confinada. El caso del cóndor Bety, en la imagen, demuestra lo contrario. O, al menos, esa es su voluntad. Nació en el zoológico de Cracovia, en Polonia, lejos del hábitat andino propio de su especie. Mediante el Proyecto Manku, fue trasladado en agosto a Chile, donde se le sometió a un proceso de aislamiento. Actualmente está en proceso de adaptación e integración con otros cóndores y en breve será liberado.