Raimundo FITERO
DE REOJO

Vamos a peor

Ojo. Esto va a peor. La orquesta mediática de la caverna de la extrema derecha española bicéfala ha decidido atacar de una manera tan salvaje, que el que siga Pedro Sánchez lo consideran una muestra obvia y evidente de franquismo, de cesarismo, un peligro democrático o de caudillismo lacrimógeno. Van todos en la misma nota, el mismo tono, la misma actitud pregolpista. Ojo, atentos, que usan palabras gruesas que ya tenían escritas y les servía para arre y para so. Ojo, atentos, que dicen que la situación política, económica y social es peor que en el 36. Ojo, cuidadito, que se han cabreado mucho y ahora mismo hay ruidos de sables y puñetas en ristre. Por lo tanto, el efecto de la meditación personal y las proclamas políticas vacuas para reafirmarse en presidencia son tomadas a mal por los independentistas catalanes y ERC lo considera como un acto electoral mantenido en el tiempo en contra de ellos y lo han denunciado en la Junta Electoral. Así las cosas, el tiempo nos va colocando en un terreno abonado para la exageración, la hipérbole y las llamadas a la descalificación infinita, rayando el absurdo capitular.

Sigue todo de mal en peor, pero ahora en mayúsculas, desbordados los lindes de la sensatez, el respeto convertido en un mero comodín retórico, lo que nos queda quizás es contemplar las manifestaciones sindicales de un Primero de Mayo que parecen un suerte de romería. ¿Existe la clase obrera? ¿Existe un pueblo trabajador o nos han reducido a simples seguidores de influyentes y meros expendedores de likes en las redes sociales?