«CREO QUE VA A SER NEREA LA QUE LEVANTE LA COPA ESTA VEZ»
Sandra Ramajo está convencida de que la capitana de la Real puede tomar su testigo cinco años después de la Copa que la Real conquistó en Granada. El rival, el todopoderoso Barcelona, es aún más temible que aquel Atlético «pero también tiene debilidades», asegura la excapitana, que apuesta por el optimismo.

Hoy se cumplen cinco años del título de Copa que conquistó la Real en Granada. Sandra Ramajo levantó aquel trofeo y la entonces capitana y hoy entrenadora del equipo cadete está segura de que Nerea Eizagirre puede tomar su testigo el próximo sábado, día 18, en La Romareda. «Es muy difícil pero el Barcelona también tiene debilidades», asegura.
Los pronósticos son aún más contudentes que los que hace cinco años daban al Atlético de Madrid como favorito claro al título, pero «¿por qué tiene que ser Alexia la que levante la Copa? Creo que va a ser Nerea la que la levante», afirma. Y el primer paso será que «lo crean ellas. Partiendo de creer, de trabajarlo y de hacer las cosas bien, se puede conseguir».
Asume la irundarra que el Barcelona es un grandísimo equipo y además está habituado «a jugar este tipo de partidos, finales, y llevan «unos años ganándolo prácticamente todo... Pero estoy segura de que Natalia y su staff van a plantear un partido incómodo para el Barcelona, para contrarrestar todo su buen juego, sus armas, para tener un momento en el que podamos hacerles daño». Que llegará porque el rival es de órdago «pero, aunque sean pocas, también tiene debilidades». Además de que lo que pueda mediatizar el planteamiento de las catalanas la final de Champions que disputarán una semana más tarde, «en algunos partidos no han estado como otros años, les he visto algunas debilidades y la Real intentará acertar por dónde hacerles daño. Hacer un partido largo, sobre todo sabiendo defender bien muchas situaciones de juego que controlan bien y cuando ellas estén con esa confianza, ese ataque desde tener balón, poder robarles y hacer esos contragolpes en los que la Real está muy fuerte».
Junto al trabajo técnico-táctico, la excapitana subraya dos aspectos que las futbolistas blanquiazules no deben olvidar. Por un lado, que «compitan esos noventa o 120 minutos porque la Real está en la final y tienen que llevar el escudo con orgullo». Y al mismo tiempo, aun sabiendo que el rival que está enfrente no dará muchas opciones, que «disfruten».
Cree, por otro lado, Ramajo que el anuncio de la marcha de Natalia Arroyo a final de temporada puede suponer «una motivación» añadida. «Que después de hacer un trabajo magnífico después de cuatro años maravillosos las jugadoras puedan brindarle un buen partido, que ella también termine de la mejor manera... Si yo fuera jugadora saldría con la máxima motivación para poder terminar ese ciclo de la mejor manera posible, porque se lo merece».
Y está segura de que ese final feliz llegará. «Vamos a sufrir un poco pero vamos a ganar». Y hasta afina con el marcador. «Nos llevaremos el partido con el mismo resultado que la final contra el Atlético».
CON PERSONALIDAD
No se atreve a tanto pero coincide Garbiñe Etxeberria en que «se puede ganar» y en la principal premisa para conseguirlo: «Es muy importante que las jugadoras crean que podemos hacerlo». «Estamos ante un gran equipo, pero esto es a un partido y es en lo que nos tenemos que centrar. Prepararnos bien, sabiendo que pasaremos muchos malos momentos y sabiendo cómo afrontarlos. Hay que competir y cuando compites pasan cosas. No podemos ir pensando que ‘total si perdemos, es lo que se esparaba’. Tenemos que intentarlo, hacer las cosas bien, ser lo que somos y dar la cara ante las dificultades», subraya.
Tener personalidad, en definitiva, y de ahí que le satisfaga el ánimo que se palpa en la plantilla. «Qué importante es que las protagonistas lo tengan interiorizado, que sepan que tienen argumentos para ganar. Porque sabemos que sufriremos pero nos tenemos que centrar en ser lo que somos. Somos buenas con balón, tenemos que ir con ello cuando tengamos la oportunidad, con fe, tirar adelante y generarles dudas, que ellas también sufran pensando ‘que vienen, que son rápidas, que tienen gol…’. Les tenemos que meter un poco de miedo. Sufriremos pero que las jugadoras tengan interiorizado eso, que crean que seremos capaces, es muy importante».
La directora deportiva de la Real destaca, por otro lado, la importancia de esta cuarta final que jugará el equipo en el plazo de apenas cinco años. «Es algo grande y significa que en el club se están haciendo muchas cosas. Hemos conseguido muchas cosas grandes en poco tiempo, no solo las finales sino las mejoras, la formación de las jugadoras, el trabajo del día a día… Es señal de que se trabaja y algo que debemos valorar».

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