Lo previsible es que el Parlamento no llegue al pleno trabajo hasta otoño
Atendiendo a cómo discurrieron los plazos en 2020 en la puesta en marcha del Parlamento y del Gobierno, lo previsible es que la Cámara no llegue a su pleno funcionamiento hasta finales de septiembre y eso si se habilita julio.

Cuando al hoy lehendakari en funciones Iñigo Urkullu se le preguntó por la convocatoria de elecciones de 2024 el 4 de setiembre en Radio Euskadi, dijo que se preparaba para afrontar lo que quedaba de legislatura como «un curso lectivo»; y cuestionado si, por tanto, su previsión es la de hacer coincidir las autonómicas con las europeas el 9 de junio, respondió que «veremos a ver, sí». Pero semanas después, como explicó la presidenta del BBB, Itxaso Atutxa, el PNV entendió que no era conveniente para sus intereses mezclar ambas convocatorias.
Itxaso Atutxa habló de adelantar los comicios a marzo y el lehendakari la desautorizó desde Japón. La tardanza en aprobar algunas leyes básicas y las vacaciones de Semana Santa condicionaron la convocatoria, que finalmente se hizo para el 21 de abril.
Y ahora nos encontramos con que las elecciones europeas va a acabar influyendo de forma determinante el proceso de investidura y esto puede hacer que el Parlamento no empiece a funcionar a pleno rendimiento hasta mediados o finales de setiembre.
CALENDARIO PREVISIBLE
La Comisión Provisional de Incompatibilidades ha considerado compatibles las actividades de todos y todas los elegidos con su cargo parlamentario. Y se prevé que la Mesa, en su reunión de hoy, convoque para el jueves el pleno que apruebe ese informe y que se anuncie para el 20 de junio la sesión de investidura. La toma de posesión del nuevo lehendakari sería el 22 en Gernika.
Así lo avanzó la presidenta del Parlamento, Bakartxo Tejeria, el pasado viernes en Radio Euskadi: «En el calendario tampoco hay mucho margen. Ahí andaremos. La semana del 10 de junio, la anterior, es la de la resaca de los resultados de las elecciones europeas».
Esto llevaría a que la toma de posesión del nuevo Gobierno no se celebraría hasta el 24 o 25 de junio.
El Parlamento suele adecuar el número y denominación de sus comisiones a las del Gobierno y si se reproducen los plazos de 2020 esto ocurriría sobre el 8 de julio. Hay que tener en cuenta que este mes es inhábil en la Cámara autonómica, por lo que debería haber un acuerdo para habilitar las fechas. Después, constituidas las comisiones, estas se estrenan con la comparecencia del consejero correspondiente para explicar sus propuestas. Hace cuatro años esto se demoró un mes. No parece que agosto sea la fecha adecuada para ello.
Dado que PNV y PSE están repitiendo esquemas de 2020, todo hace pensar que hasta mediados de septiembre el Parlamento no recuperará toda su actividad. Habrán pasado casi siete meses desde su disolución el 27 de febrero.

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