El nombramiento de la nueva directora de Fiestas de Bilbo, al límite del Reglamento
La Junta de Gobierno de Bilbo oficializó ayer el nombramiento de Jone Larrazabal Hervías, de 27 años y sin experiencia en el sector, salvo la de ser de la comparsa Gogorregi, como directora de Fiestas. La designación está al límite de lo que recoge el Reglamento del Ayuntamiento. El sueldo del puesto es de 80.845,20 euros anuales.

Este mismo lunes, en un comentario en GARA, y hablando de la imagen de amiguismo detectada por el PNV en el proceso “Entzunez Eraiki” como causa de parte de sus problemas electoarles, ya se apuntaba que «suena en la ría que la próxima dirección de Fiestas del Ayuntamiento de Bilbo -que permanece vacante desde la jubilación del anterior director, Alberto Ruiz de Azua, quien llegó al cargo en 2011 al dejar de ser alcalde de Arrigorriaga- puede recaer por vía ‘digital’ en alguien de la comparsa Gogorregi» y que ello iba a suceder ya.
En su reunión de ayer -según confirmaron a este medio de fuentes del Ejecutivo municipal- la Junta de Gobierno oficializó el nombramiento de Jone Larrazabal Hervías, de 27 años y de la comparsa Gogorregi, además de militante de EGI, como directora de Fiestas del Ayuntamiento de Bilbo. Un cargo que tuvo una retribución salarial de 80.845,20 euros anuales en 2023.
Cabe señalar que al menos desde el pasado 30 de mayo, al hilo del nombramiento de Iñigo Iturrate como director general de Euskalduna Bilbao, en redes sociales ya corría el adelanto de la noticia de que Jone Larrazabal sería designada directora de Fiestas del Consistorio. Se esperaba, eso sí, para la semana del 3 de junio, antes de las elecciones europeas. El equipo de Juan María Aburto tomó la decisión de aguardar a que pasaran.
ÚNICA CANDIDATA
El Boletín Oficial de Bizkaia publicó en su edición del viernes 17 de mayo la «resolución del concejal delegado del Área de Cultura y Gobernanza, de 13 de mayo de 2024, por la que se dispone convocar un proceso para la cobertura mediante el sistema de Libre Designación, de la Dirección del Área Fiestas», en el que ofrecía a los interesados e interesadas el corto plazo de cinco días hábiles para enviar su solicitud, acompañada de su curriculum vitae a una dirección de correo electrónico municipal.
Según lo explicado por fuentes municipales, Jone Larrazabal Hervías fue la única que se presentó. Y eso que no estaba nada claro que cumpliera las condiciones de la convocatoria que exigía como primer requisito: «Ser funcionarios de carrera del Estado, de las Comunidades Autónomas, de las Entidades Locales o con habilitación de carácter nacional que pertenezcan a cuerpos o escalas clasificados en el subgrupo A1». Lo que no se da en su caso, aunque se contemplaba que «excepcionalmente, pueden no ostentar la condición de funcionario/a en atención a las características específicas de las funciones del órgano directivo».
El Reglamento Orgánico del Ayuntamiento explicita en su artículo 36 que el nombramiento de directores «deberá efectuarse atendiendo a criterios de competencia profesional y experiencia con carácter general entre funcionarios». Cuando «excepcionalmente» no se cumpla ese requisito, la designación debe hacerse «de forma motivada por vía de excepción y previa previsión expresa en tal sentido en el organigrama del ámbito municipal en el que vaya a ejercer sus funciones directivas».
SIN EXPERIENCIA
Jone Larrazabal, según su propio currículo académico y profesional, acabó en junio de 2019 el grado en Derecho de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), a lo que ha añadido un máster en Relaciones Jurídico-Privadas en la Universidad de Sevilla y otro en Mediación y Gestión de Conflictos en la Escuela Internacional de Mediación, además del máster de acceso a la Abogacía de la Universidad de Deusto. Como se puede ver, nada relacionado con las fiestas o actividades socio-culturales.
Sus trabajos anteriores son cuatro meses como tramitadora de siniestros en Emankor, seis meses de asistente en Deloitte y desde noviembre es técnica jurídica de la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) del Ayuntamiento de Bilbo. Tampoco nada relacionado con la dirección a la que ha sido ascendida por libre designación.
Cabe recordar que la convocatoria de una plaza de libre designación no obliga a contratar a quien opte a ella, aunque solo se presente una persona. Son numerosos los casos y se puede comprobar cada semana en los boletines, en los que estas plazas quedan desiertas.
OTRA DESIGNACIÓN POLÉMICA
Otro nombramiento que resultó polémico en el Ayuntamiento de Bilbo fue el del director de Espacio Público que recayó en Asier López Gutiérrez, quien ocupó el anteúltimo puesto de la candidatura de Juan María Aburto. En su presentación de campaña destacaba que «soy licenciado en Sociología y Ciencias Políticas y tengo un Máster en Gestión y Dirección de empresas (MBA). Actualmente, soy empresario de hostelería autónomo regentando el Batzoki de Santutxu».
Como puede comprobarse, tampoco en este caso constan los «criterios de competencia profesional y experiencia con carácter general entre funcionarios» para ser nombrado director de un área municipal.
El pasado mes de abril, LAB pidió su dimisión por hacer público un informe, firmado por su subdirectora, Carmen San Emeterio, en el que, en opinión del sindicato, se menospreciaba a los trabajadores de su departamento.

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