I.IRIONDO
GASTEIZ

Ortuzar homenajea al lehendakari que quería seguir y el EBB relevó

Abrazos en Sabin Etxea la noche de las elecciones del 21 de abril.
Abrazos en Sabin Etxea la noche de las elecciones del 21 de abril. (Jaizki FONTANEDA | FOKU)

«Han sido doce años difíciles pero fecundos para Euskadi. Estamos mejor, mucho mejor, hoy que hace doce años, y la aportación del lehendakari Urkullu y de sus equipos ha sido crucial para que nuestro bienestar y nuestro progreso sea hoy el que es. Una trayectoria fecunda y al servicio de todo un país la del lehendakari Urkullu».

El párrafo forma parte del mensaje que el presidente del EBB, Andoni Ortuzar, colgó ayer en sus redes sociales, en el día entre la elección de Imanol Pradales como lehendakari en el Parlamento de Gasteiz y su toma de posesión del cargo hoy en Gernika. «En este viernes intermedio entre un acto y otro, -asegura- quiero resaltar, reconocer, reivindicar y agradecer públicamente, y en nombre de todas las mujeres y hombres que conformamos EAJ-PNV, la labor del lehendakari Iñigo Urkullu a lo largo de estos casi doce años de desempeño y dedicación en cuerpo y alma al Gobierno Vasco y a Euskadi entera».

RELEVO ABRUPTO

Ante tanto elogio, cabe recordar que el pasado 24 de noviembre, a las dos del mediodía, “El Correo” dio a conocer la filtración de que el EBB no contaba con Iñigo Urkullu para volver a presentarlos a las elecciones, cuando era sobradamente conocido que el todavía lehendakari deseaba seguir.

Es más; su ahora sustituto, Imanol Pradales, ya explicó en su momento que esa misma tarde el presidente del EBB, Antoni Ortuzar, le convocó a una reunión en la que le ofreció la candidatura a lehendakari y le dio unas horas para responder. El 25 de noviembre, la dirección del PNV hizo público su nombre.

Aquel fue un relevo abrupto, nunca explicado de forma convincente, más allá de hablar de un relevo generacional, que no está claro que el propio Ortuzar esté dispuesto a aceptar en la dirección del partido.

En estos meses, Iñigo Urkullu ha mantenido la fidelidad al PNV, aunque ha dado muestras de sus dificultades para asumir el nuevo escenario, no solo marcado por tener que dejar Ajuria Enea, sino por ver que EH Bildu empató al PNV en escaños y le ganó en las europeas.