«Todo el mundo se ha convencido ya de que Israel no es una democracia»
Sahar Francis es una abogada palestina que lleva años defendiendo los derechos de los presos políticos bajo la ocupación israelí. Constata que se está pasando de una mala situación a una mucho peor, con miles de presos en detención administrativa y sufriendo penosas condiciones como la imposibilidad de ser alimentados en las cárceles.

Sahar Francis es abogada y directora de Addameer, una organización palestina que defiende los derechos de los presos políticos. Se halla en Euskal Herria en una gira de la mano de Sodepaz, en la que combina las charlas y los encuentros oficiales. Asimismo, acaba de recoger el premio a la Igualdad Alicia Salcedo del Colegio de Abogados de Uviéu en reconocimiento a sus 25 años en defensa de la igualdad de las mujeres palestinas al considerarla «un referente en la defensa de los derechos humanos». Francis ha visitado Euskal Herria en varias ocasiones con anterioridad y ha mantenido numerosos contactos con ciudadanos vascos en todos los años en los que ha desarrollado su labor como letrada de presos políticos palestinos.
Israel defiende machaconamente en los medios occidentales que se trata de la única democracia que existe actualmente en Oriente Medio, pero la situación que padecen los presos palestinos es una muestra más de que esto no es verdaderamente así.
Por supuesto. Los palestinos siempre hemos afirmado que Israel no es una democracia. Es una contradicción decir que es un Estado democrático, porque siempre ha discriminado de forma sistemática a los palestinos que tienen la ciudadanía del Estado de Israel. Por no mencionar a los palestinos que viven en los territorios ocupados, que sufren un régimen colonial de apartheid. Creo que tras la guerra y el genocidio en Gaza este aspecto está aún más claro que nunca. Es más que evidente que Israel no es un Estado que pueda ser calificado como democrático. No puede ser un Estado democrático cuando comete un genocidio contra un pueblo y al mismo tiempo afirma que respeta la legislación internacional y los derechos humanos. En estos últimos meses, hemos visto cómo Israel ha violado todas las normas del derecho internacional, del humanitario y los derechos humanos. Lleva a cabo una política de asesinatos masivos, hambruna o de destrucción de todo lo que existe en Gaza. No han dejado sin violar ningún aspecto recogido en la legislación internacional. ¿Y siguen diciendo que son una democracia? Creo que todo el mundo se ha convencido ya de que Israel no es una verdadera democracia.
La situación que sufrían los presos palestinos en cárceles israelíes ya era mala desde hace muchos años. ¿Ha empeorado tras el 7 de octubre?
Como dice, los presos palestinos siempre han padecido la tortura, la desasistencia sanitaria, los castigos colectivos o la detenciones administrativas. La situación se ha deteriorado mucho desde el 7 de octubre. Están llevando a cabo campañas de arrestos masivos diariamente en Gaza, en Cisjordania y en Jerusalén Este. En Gaza, no sabemos exactamente el número de personas que han detenido. La estimación es de más de 4.000 personas. La gente está muriendo en Gaza debido a la tortura, al maltrato y a la desasistencia sanitaria. El nivel de violencia durante el proceso de detención y la humillación han aumentado. Hemos visto fotos de presos desnudos mientras les trasladaban de un lugar a otro. Nos preocupan los métodos clásicos de tortura, pero también la intimidación y la humillación o la política de hacerles sufrir inanición. Ha aumentado el hacinamiento, la mayoría tiene que dormir en el suelo. Han cerrado todas las clínicas de las prisiones y no se atienden las enfermedades crónicas. 18 presos de Cisjordania y Jerusalén Este han muerto en la cárcel. Se trata de un castigo colectivo sin precedentes contra miles de presos palestinos.
Israel emplea la figura de la detención administrativa, que permite encarcelar a una personas sin formular una acusación concreta y por un tiempo indeterminado. De este modo, hay una carencia total de derechos de los presos palestinos. Es una práctica que ha sido denunciada en numerosas ocasiones por todo lo que supone, pero que Israel no deja de utilizar.
Así es. La política de detención admnistrativa se basa en órdenes del Ejército que permiten a las autoridades militares detener básicamente a cualquier personas. Aquí se incluyen periodistas, abogados, mujeres y niños, activistas políticos, estudiantes... Cualquiera. Se basa en información secreta, por lo que como abogada no tengo herramientas para defender a los detenidos. No sé de qué se les acusa. No sé qué pruebas tienen. Por tanto, no no sé qué puedo alegar para reclamar su puesta en libertad. Estas órdenes se pueden renovar unilateralmente por el Ejército por un periodo indefinido, no tienen un límite de tiempo. Sin necesidad de justificarlas. Están utilizando la detención administrativa para controlar a un pueblo. Arrestan a miles de personas. Tenemos contabilizadas más de 3.450 detenciones administrativas, incluidos 40 niños y 22 mujeres, además de periodistas, defensores de los derechos humanos o abogados. Es increíble cómo reconocen que la detención administrativa es una herramienta para controlar al conjunto de la población en los territorios ocupados.
¿Estas cifras de presos detenidos por la aplicación de la detención administrativa por parte de Israel han aumentado en los últimos meses?
El número total de órdenes de detención y de puesta en libertad desde el 7 de octubre a esta semana ha sido de 6.400. Hay personas que tienen dos o tres órdenes de detención. Antes del 7 de octubre, en 2022 y 2023, ya habíamos detectado un significativo aumento de las órdenes de detención administrativa, llegando a las 1.200. En los cinco años anteriores, la media era de 500. Están arrestando cada vez a más personas. Es lo que hicieron en la primera y segunda intifadas. También durante el periodo de Oslo, cuando detenían a quienes rechazaban los acuerdos. La detención administrativa es una herramienta de la política de ocupación para controlar a la población. Es un castigo colectivo, porque no afecta a una sola persona, sino que obliga a su familia a esperar meses a su liberación sin ninguna garantía de cuándo se va a producir. Realmente, no tienen garantías de que se vaya a producir .
Recientemente, hemos visto imágenes de presos palestinos liberados que muestran un notable deterioro físico respecto al momento en el que fueron detenidos. Uno de ellos, por ejemplo, ha sido Bassem Tamimi, padre de Ahed Tamimi y que fue encarcelado ocho meses por una detención administrativa. Es una prueba palpable de las condiciones que han sufrido en las cárceles.
Es una muestra de la política de inanición a la que se somete a los presos palestinos. A algunos de estos presos les he representado yo. A otros les conocía de antes como líderes de la comunidad. Han perdido 20 o 30 kilos. Es una prueba de la política de inanición a la que les han sometido en el interior de las cárceles israelíes.
Estamos asistiendo a un aumento de las acciones de solidaridad con el pueblo palestino a nivel mundial y para denunciar el genocidio que Iarael está llevando a cabo, haciendo frente incluso a una importante represión por parte de los Gobiernos. ¿Piensa que esta presión internacional puede servir para que Israel cambie su política contra el pueblo palestino?
Pienso que hay más consciencia de los serios crímenes que Israel comete. Hay más apoyo a la causa palestina, como se ve en las manifestaciones que hay todas las semanas en diferentes lugares del mundo. Ha sido muy importante el movimiento estudiantil. Para quienes creemos en Palestina, estas movilizaciones son un apoyo muy importante. Es el poder de la gente el que algún día traerá un cambio. Es muy importante esta solidaridad para que podamos hacer frente a esta situación horrible.

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