Francia, a fuego lento, y Portugal, agónicamente, siguen en cocción
Un gol en propia puerta de Vertonghen, al desviar un disparo de Kolo Muani en el 85, dio el pase a cuartos a los galos. Su próximo rival será Portugal, que eliminó de Eslovenia en la agónica tanda de penaltis con un estelar Diogo Costa, con tres paradones (3-0).

Francia y Portugal se jugarán el pase a semifinales después de eliminar ayer a Bélgica, quien puede despedirse definitivamente de su generación dorada, y de una más que honrosa Eslovenia en los penaltis.
Como reza el titular, se puede decir que ambos se lo cocinaron a fuego lento. Francia lo hizo en un gol casi agónico en propia puerta de Vertonghen, al desviar un disparo de Kolo Muani en el minuto 85 cuando el encuentro parecía ir a la prórroga. Portugal, por su parte, necesitó del mejor Diogo Costa, que detuvo tres penaltis en la agónica tanda, para lograr el billete a otra ronda.
Fue, sin duda, el broche a la jornada de ayer. Tanto lusos como eslovenos dispusieron de sus ocasiones -más Portugal, aunque Eslovenia utilizó el contraataque-, pero ninguno acertó y el encuentro se fue a la prórroga. Cómo son las cosas. Seguramente hace unos años Cristiano Ronaldo hubiese marcado ese penalti que lanzó en el minuto 105 y que Oblak se lo detuvo, pero ayer, en la que seguramente será su última Eurocopa, no fue su día. La cara del capitán luso era todo un poema en el descanso de la primera parte de la prórroga. Es más, los compañeros le tuvieron que consolar cuando estaba en llantos, al igual que su madre desde las gradas en Frankfurt al ver a su hijo en esa situación.
Después, en los penaltis se rehizo al anotar el suyo, pero fue Diogo Costa el gran héroe de al detener los tres lanzamientos de los eslovenos.
FRANCIA
Su rival será la Francia del baionarra Didier Deschamps, que tuvo las mejores ocasiones -ninguna de ellas demasiado clara-, pero Bélgica, a pesar de que Kevin De Bruyne casi no apareció -incluso perdió un balón peligroso en el medio campo, atípico en él-, al menos estuvo posicionada y aguantó bien hasta ese fatídico gol galo.
Lo malo para Francia es que en cuartos no podrá contar con Rabiot, al ver otra amarilla. Tampoco se vio la mejor versión de Kylian Mbappé, de quien se esperaba más en esta Eurocopa. Parece que, de momento, Francia no lo necesita en exceso. Los galos tuvieron prácticamente la posesión, aunque eso no se tradujo en ocasiones muy claras, pero se les notó tranquilos.
Más cuando Kolo Muani, que había entrado en el minuto 62 sustituyendo a Thuram, culminó la cocción a fuego lento de su selección. Se giró y su disparo pegó en Vertonghen para evitar la prórroga.

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