Iñaki IRIONDO
GASTEIZ

Pradales recuerda a las diputaciones que los desafíos son «de país»

El lehendakari de la CAV, Imanol Pradales, se reunió ayer en Ajuria Enea con el diputado general de Araba, Ramiro González, y sus homólogas de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, y de Gipuzkoa, Eider Mendoza, a quienes les trasladó que los retos son «de país» y se deben afrontar con «carácter interinstitucional» y no solo «territorial».

Elixabete Etxanobe, Imanol Pradales, Ramiro González y Eider Mendoza.
Elixabete Etxanobe, Imanol Pradales, Ramiro González y Eider Mendoza. (Jaizki FONTANEDA | FOKU)

La primera reunión oficial del lehendakari Imanol Pradales después del Consejo de Gobierno de Lakua de la semana pasada fue ayer con el diputado general de Araba, Ramiro González, y sus homólogas de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, y Gipuzkoa, Eider Mendoza. Les recibió, uno a uno, en Ajuria Enea, y el encuentro se alargó durante una hora, aproximadamente.

Tras la cita, el lehendakari compareció ante los medios e informó de que compartió con los máximos mandatarios forales los «retos urgentes de país» a atender, que deben abordarse, indicó, de manera «interinstitucional», no solo con una visión «territorial».

Pradales les informó sobre la triple agenda del Ejecutivo -«nuevo bienestar, Euskadi global y Euskadi humanista»-, las mil medidas que se plantea, y los «cuatro saltos cualitativos» a los que aspira, que son el «pacto industrial, el nuevo equilibrio intergeneracional, el fortalecimiento de la democracia y el sentimiento comunitario y la revitalización del euskara». Añadió un quinto elemento transversal; «estar cerca de la gente, conectados política y emocionalmente», manteniendo un «vínculo cada vez más estrecho».

El lehendakari también dijo a sus interlocutores que hay que «sembrar cada día», «pisando la calle», «escuchando a la gente» y con «retos concretos». Pide «seriedad y autoexigencia» y, según declaró, las cuatro instituciones comparten «estas inquietudes».

GUGGENHEIM Y TAV

La última vez que un lehendakari, en aquel caso Iñigo Urkullu, se reunió con las diputadas y diputados generales, saltó la noticia de la pausa de dos años del proyecto para extender a Urdaibai el museo Guggenheim. Preguntado por ello, Imanol Pradales apuntó que han «hablado brevemente» sobre este punto en la reunión. Recordó que el proyecto está en fase de análisis por un tiempo máximo de dos años.

El mandatario hizo referencia al programa de Gobierno firmado por PNV y PSE, que, al respecto, recoge que hay que «tomar en consideración el marco del Plan para la reactivación de la comarca Busturialdea-Urdaibai y las actuaciones medioambientales reco- gidas en el acuerdo con el Ministerio de Transición Ecológica para avanzar en el proyecto Guggenheim Urdaibai en el seno del Patronato del Museo Guggenheim Bilbao y en colaboración con la Diputación Foral de Bizkaia».

Un punto de fricción entre diputaciones es si la conexión de la “Y vasca” con el tramo navarro se hace desde Gasteiz, como se defiende en Araba, o de Ezkio-Itxaso, como quiere Gipuzkoa. A preguntas de los medios, Pradales afirmó que se está a la espera de lo que determine el Gobierno español.

Sobre la reforma fiscal que están afrontando las diputaciones, insistió en que la competencia es de las Juntas Generales de cada territorio, aunque le gustaría que sirvan para responder a los retos como las transiciones energética, demográfica y digital, y el problema de la vivienda y la emancipación juvenil.

Y sobre el presupuesto, a la espera de conocer los números del Consejo Vasco de Finanzas de octubre, el lehendakari confesó que le gustaría tener la oportunidad de poder hacer un presupuesto mayor que el de este año, que ya supuso un récord.



LAB plantea negociar un salario mínimo de 1.600 euros

LAB va a proponer al nuevo Gobierno de Imanol Pradales impulsar un acuerdo intersectorial para fijar el salario mínimo en 1.600 euros brutos en catorce pagas, así como reforzar los servicios públicos, especialmente Osakidetza, invirtiendo y acabando con la política de privatización y concertación.

La coordinadora general de LAB, Garbiñe Aranburu, aún no ha recibido la llamada del lehendakari para la ronda anunciada, pero ya tiene sus peticiones, puesto que, según dijo ayer, en el pacto PNV-PSE ve que «no hay voluntad de un cambio profundo en las políticas públicas» desarrolladas en el pasado. Instó al Ejecutivo a que «deje de gobernar para la patronal» y atienda las reivindicaciones de los y las trabajadoras.

Aranburu consideró que Lakua debería «impulsar políticas que mejoren el salario y las condiciones de vida de las y los trabajadores, dar respuesta adecuada a las exigencias del empleo público, promover la reconversión industrial que afronte los retos ecosociales que no esté liderada por las empresas y avanzar en vivienda». Agustin GOIKOETXEA