GARA
BILBO

El BBVA aprueba ampliar su capital para la OPA al Sabadell

La junta extraordinaria del BBVA, reunida en Bilbo, dio ayer luz verde con una mayoría del 96,04% a una ampliación de capital de 551,9 millones para acometer la fusión con el Banco Sabadell.

Carlos Torres, presidente del BBVA, durante su intervención en la junta extraordinaria en el Euskalduna.
Carlos Torres, presidente del BBVA, durante su intervención en la junta extraordinaria en el Euskalduna. (Ion ALCOBA | EUROPA PRESS)

Los accionistas del BBVA aprobaron ayer, durante la Junta General extraordinaria celebrada en el Palacio Euskalduna de Bilbo, la ampliación de capital necesaria para acometer la OPA sobre el Banco Sabadell con un 96,04% de los votos emitidos a favor.

En la votación tomó parte, entre los accionistas presentes y los representados, el 70,75% del capital social. El banco propuso a sus accionistas la emisión y puesta en circulación de hasta 1.126,34 millones de acciones, de 0,49 euros de valor nominal cada una. Esto representa un importe nominal de 551,9 millones de euros de capital social.

«Damos un paso muy relevante para avanzar en el proyecto más atractivo de la banca europea. Confiamos plenamente en el éxito de la operación», se felicitó Carlos Torres, presidente del BBVA, tras conocerse el resultado.

«La incorporación del Banco Sabadell representa una gran oportunidad. Es el cuarto banco en España y tiene activos en Reino Unido y México. Es, además, una franquicia de alta calidad con una evolución muy positiva en sus métricas financieras en los últimos años», subrayó anteriormente Torres durante su intervención ante los accionistas.

El banquero puso asimismo en valor la «experiencia» del BBVA en integraciones anteriores, lo que avala los cálculos del banco y les permite «confiar en el éxito» de la operación.

RECHAZO DEL GOBIERNO ESPAÑOL

Por su parte, el ministro español de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, remarcó que la posición del Ejecutivo de rechazo a esta OPA «no ha cambiado. Nuestra posición en el Gobierno fue muy clara con esta situación, por la preocupación que hemos tenido por el posible exceso de concentración que supondría la fusión entre ambas entidades», señalando en concreto «potenciales perjuicios para clientes financieros, de acceso al crédito de las pymes, empleo o para la red territorial de las entidades».

La operación sigue su curso a través de las instituciones competentes, siendo analizada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, aunque antes de cerrar la fusión «se necesita la autorización del Ministerio». También es necesario que el Banco Central Europeo (BCE) emita un dictamen de no oposición.