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EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

Relatores de la ONU ven a Israel convirtiéndose en un Estado «paria»

Varios relatores de la ONU consideran que «es inevitable que Israel se convierta en un Estado ‘paria’» como la Sudáfrica del apartheid, ante una intención genocida demostrada desde el principio de la ofensiva y confirmada durante casi un año de agresión contra los palestinos. Llegan a cuestionar si debe seguir siendo miembro de una ONU a la que ataca y no respeta.

Israel mató a diez personas de la familia Al Qassas mientras dormían en su vivienda de Nuseirat.
Israel mató a diez personas de la familia Al Qassas mientras dormían en su vivienda de Nuseirat. (Omar ASHTAWY | DPA-EUROPA PRESS)

Israel va camino de convertirse en un Estado «paria» como la Sudáfrica del apartheid, según varios relatores de la ONU, a la luz del genocidio que está cometiendo en Gaza. «Creo que es inevitable que Israel se convierta en un paria ante su continua e implacable agresión contra las Naciones Unidas (y) los palestinos», afirmó Francesca Albanese, relatora especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Palestina y una de las voces que más ha subrayado el carácter genocida de la ofensiva israelí contra Gaza.

«La intención genocida ha quedado demostrada desde el principio (...) Tuvimos numerosas declaraciones de funcionarios israelíes afirmando que los palestinos son animales, que no pueden ser tratados de acuerdo con las normas internacionales de conducción de la guerra», coincidió el relator sobre la promoción de la democracia, George Katrougalos. «Y desde entonces la situación ha empeorado mucho, así que no creo que pueda haber ninguna duda al respecto», añadió.

La denuncia, que llevan haciendo organismos internacionales hace meses, fue reiterada ayer por los relatores de la ONU sobre el derecho al agua, el derecho a la salud y sobre los derechos humanos en Palestina.

Con lo comprobado durante más de once meses, subrayaron que ya nadie puede dudar de que en Gaza se está produciendo un genocidio y de que Israel tenía este propósito desde el inicio de su ofensiva. «Somos muchos los que hemos firmado declaraciones desde mediados de octubre anunciando el grave riesgo de genocidio... y el genocidio está en curso», reiteró Albanese.

La relatora se preguntó «si no deberíamos cuestionar la membresía» en la ONU, «que Israel parece no respetar».

Albanese y sus colega denunciaron la escalada de violencia y violaciones de derechos humanos por parte de Israel, su desprecio por las decisiones judiciales de organizaciones internacionales y sus ataques verbales a la propia ONU. Katrougalos condenó los repetidos ataques a funcionarios o agencias de la ONU que son críticos con su política hacia los palestinos. «Ya no podemos soportar este doble rasero y esta hipocresía», afirmó.

Agregó que la comunidad internacional incumplió con su responsabilidad legal de prevenir el genocidio, y advirtió de que ahora el riesgo es que ése se extienda a Cisjordania, donde la violencia contra los palestinos aumenta día a día con un patrón similar al de Gaza, con acciones militares mortales, (más de 700 muertos desde octubre), destrucción de infraestructuras y expulsión de palestinos de sus viviendas.

Sobre la intención de genocidio, el relator de la ONU sobre el derecho al agua, Pedro Arrojo-Agudo, recordó que las autoridades israelíes anunciaron al inicio de las ofensiva que cortarían el suministro de agua, alimentos y electricidad a Gaza, «lo cual implica el crimen de exterminio». Confirmó también que el agua potable para la supervivencia de los palestinos se está usando como un arma de guerra.

El experto señaló que en estos momentos los gazatíes sobreviven con apenas 4,7 litros de agua por persona y por día, cuando en la vida diaria cualquier persona usa al menos 100 litros para cubrir sus necesidades y la Organización Mundial de la Salud ha establecido que 15 litros por persona y día es lo mínimo en situaciones de emergencia como conflictos y desastres naturales. Recordó que el muy escaso acceso al agua en Gaza ha provocado 1,7 millones de casos de infecciones de todo tipo, lo que está causando muertes «silenciosas», en particular entre los niños, que no son cuantificadas como parte de las bajas de la guerra.

Los más de 41.206 muertos contabilizados oficialmente por las autoridades de Gaza pueden superar los 180.000 según investigaciones médicas de “The Lancet“.

La relatora sobre el derecho a la salud, Tialeng Mofokeng, hizo hincapié en las amenazas y ataques contra el personal sanitario, al que se le obliga a abandonar a sus pacientes en los hospitales por órdenes de evacuación o a los que se detiene, golpea y tortura.

Israel ha reaccionado con virulencia a todas estas acusaciones, llegando a calificar a sus autores como cómplices de Hamas. Ha llegado a pedir el cese del propio secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pero en el punto de mira ha situado sobre todo a la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos (Unrwa), y ya ha matado al menos a 220 de sus empleados y ha destruido decenas de sus escuelas, afirmando además sin disimulo que quiere que desaparezca del territorio de Palestina.

El embajador de Israel ante ONU, Danny Danon, volvió a insistir ayer en el Consejo de Seguridad en que la Unrwa «no puede ser parte de la solución, pues es parte del problema» al acusar a nueve de los 18 muertos en un ataque la semana pasada a una escuela de la Unrwa de ser al mismo tiempo miembros de Hamas.

En enero, Israel llegó a acusar a doce miembros de la agencia de participar en los ataques del 7 de octubre. Casi todos los donantes occidentales congelaron su financiación de la agencia de la ONU a pesar de que Israel no aportó pruebas. Todos revocaron su decisión, a excepción de EEUU.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, se enfrentará a los reproches de la mayoría de países por los crímenes en Palestina y por el desprecio a la ONU en la propia Asamblea General de la organización, donde pronunciará un discurso el 27 de septiembre.



«Una larga guerra de desgaste»

«Nos preparamos para librar una larga guerra de desgaste», afirmó ayer el líder de Hamas Jaihya Sinwar. Añadió que los esfuerzos conjuntos con grupos de resistencia en Líbano, Irak y Yemen «romperán la voluntad» de Israel y conducirán a su derrota», en un mensaje de felicitación a los huthíes de Yemen, que lanzaron el domingo un ataque con misiles contra el centro de Israel. Los huthíes publicaron ayer un vídeo del lanzamiento del misil, cuyos restos de metralla cayeron en varias áreas entre Tel Aviv y Jerusalén.

Al reivindicar el ataque contra la ocupada región de Jafa precisaron que el proyectil hipersónico recorrió 2.040 kilómetros en cerca de 11 minutos. Por su parte, Israel advirtió de que los huthíes pagarían «un alto precio» por el ataque

En cuanto a la guerra prolongada, Osama Hamdane, un alto responsable de Hamas, ya había declarado el domingo que el movimiento tiene fuerza para seguir resistiendo a Israel. «Hubo mártires y sacrificios (...), pero a cambio hubo acumulación de experiencias y reclutamiento de nuevas generaciones dentro de la resistencia», afirmó.

Sinwar se convirtió el pasado 6 de agosto también en el líder de la rama política de Hamas, después de que Israel matara a Ismail Haniyeh en Teherán a finales de julio. Supuestamente el nuevo líder de la formación islamista palestina sigue escondido en Gaza e Israel lo presenta como su principal objetivo. GARA