Josu MONTERO
Escritor y crítico

A brazo partido

El escritor hoy no llega al lenguaje, no encuentra hoy la formulación grandiosa de las grandes cosas», escribió el húngaro Imre Kertész. Y una gran lectora de Kerstész, la escritora argentina Ariana Harwicz, ha afirmado en “El ruido de una época” que los mayores enemigos del escritor son la profesionalización y la impostura. Y en efecto es hoy complicado sustraerse a estos peligros que acechan no solo al escritor sino a todo creador. Muchísimos los abrazan gustosos; otros muchos caen sin darse cuenta, o sin querer darse cuenta; hay quienes luchan a brazo partido contra ambas; y también están quienes lo consiguen, consiguen con honestidad y verdad ignorar los cantos de sirena, y son los escritores que leemos más apasionadamente. Pero aun entre estos son rarísimos, aunque también los hay, los creadores cuyo lenguaje nos ofrece la impagable dádiva de ponernos frente a las grandes cosas, lo que no es moco de pavo en un mundo que las ha sepultado bajo toneladas y toneladas de banalidad y ruido, un mundo de personas infantilizadas por las aplicaciones digitales que va perdiendo todo criterio estético y, lo que es peor, su sentido crítico.