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BRUSELAS

Bruselas seguirá gravando los coches eléctricos importados de China

Los Gobiernos europeos fueron ayer incapaces de sumar una mayoría suficiente ni a favor ni en contra de los aranceles al coche eléctrico importado de China, lo que devuelve a la Comisión el poder para adoptar la decisión definitiva que los haga permanentes. Pekín advirtió de las consecuencias en las relaciones comerciales.

Exposición de vehículos eléctricos en una feria en Shangai.
Exposición de vehículos eléctricos en una feria en Shangai. (AFP)

La Comisión Europea (CE) seguirá aplicando aranceles a la importación de vehículos eléctricos desde China, después de que en la votación que celebraron ayer los Estados miembros no se alcanzó una mayoría cualificada en contra de la propuesta. En la votación, diez países votaron a favor, cinco en contra y dos se abstuvieron, confirmaron fuentes comunitarias.

«La propuesta de la Comisión Europea para imponer derechos compensatorios definitivos a la importación de vehículos eléctricos desde China ha obtenido hoy [por ayer] el apoyo necesario de los Estados miembros», dijo la Comisión en un comunicado.

Aunque Bruselas aseguró que «la UE y China continuarán trabajando duro para explorar una solución alternativa que sea completamente compatible con la Organización Mundial del Comercio (OMC)».

Ante el riesgo a entrar en una guerra comercial con China, la división entre los Veintisiete ha ido en aumento en los últimos meses, que se ha evidenciado con una fractura del eje franco-alemán, ya que París votó a favor y Berlín, en contra. Alemania, de hecho, endureció su postura, ya que en una primera votación no vinculante a mediados de julio, decidió abstenerse.

El Estado español, por su parte, pidió el jueves a la Comisión Europa seguir negociando con China «hasta el último momento» en el marco de la OMC, según la carta que el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, envió al vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Comercio, Valdis Dombrovskis.

Bruselas decidió en julio aplicar aranceles hasta el 36,3% al fabricante SAIC, del 19,3% a Geely y del 17% a BYD, por considerar que reciben subvenciones que dañan a los fabricantes de la UE.

Unos aranceles que también afectan a las importaciones de los fabricantes occidentales que producen en China, como Tesla, Dacia o BMW, que serían gravadas con un 21%.

En respuesta a los aranceles, China inició una investigación a las importaciones de carne de cerdo y productos lácteos de la UE, que para el Estado español representan una factura de exportaciones de casi 1.900 millones de euros en el primer caso y de 91 millones en el segundo.

Bruselas decidió impugnar la semana pasada ante la OMC la investigación china a los productos lácteos.

ADVERTENCIA DE PEKÍN

El Ministerio de Comercio de China avisó de que la decisión de la Comisión Europea de continuar aplicando los aranceles a los vehículos eléctricos chinos «perjudicará a la cooperación comercial» entre Pekín y los Veintisiete.

Indicó en un comunicado publicado en su página web que la postura china respecto a esta disputa ha sido «clara y consistente desde el inicio», oponiéndose a «prácticas proteccionistas injustas» por parte del bloque europeo.