Tres familias recuperan los restos de presos que intentaron huir de Ezkaba
La consejera de Memoria y Convivencia del Gobierno de Nafarroa, Ana Ollo, entregó ayer a sus familias los restos de los alaveses Tomás Mardones Llorente y Segundo Hernández Blanco, y del almeriense Tomás Nache Guzmán, presos del fuerte de Ezkaba ejecutados tras intentar fugarse. Mardones y Nache fueron encontrados en el cementerio de Berriozar en marzo de 2022, y Hernández, en la fosa de Elía en 2015.
Al acto, celebrado en el Palacio de Nafarroa, asisitieron, además de familiares, miembros del Parlamento navarro, de la Comisión Técnica de Memoria Histórica, Defensor del Pueblo, representantes de los ayuntamientos de Berriozar y Egues, así como del Concejo de Elía, representantes de las asociaciones memorialistas, técnicos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y del laboratorio Nasertic.
En el acto, Ollo expresó que fosas como la de Berriozar y Elía, así como el fuerte de Ezkaba, convertido en «una prisión inhumana», «nos hablan de unas muertes crueles por parte de quienes se creyeron dueños de vidas ajenas en aras de un proyecto totalitario que arrancó con la sublevación militar de 1936».
24 CUERPOS
De los 21 cuerpos recuperados en la fosa de Berriozar, con estos dos ya son tres los identificados y entregados a familiares. El año pasado sus allegados recibieron los restos de José Creagh, compañero de fuga de Mardones y Nache.
De los tres cuerpos hallados en la fosa de Elía, el de Segundo Hernández es el segundo identificado tras Vicente Mainz Landa.

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