Natxo MATXIN
Elkarrizketa
antonio sivera
Portero del Alavés

«Al tener tanta calidad arriba, a veces descontrolamos la defensa»

Con la salida de Fernando Pacheco coincidiendo con el descenso de 2023, Antonio Sivera se hizo con el mando en la portería del Alavés gracias a la confianza que depositó en él Luis García Plaza. Desde entonces, el cancerbero alicantino no ha dejado de crecer deportivamente.

(Jaizki FONTANEDA | FOKU)

Antonio Sivera considera que el Alavés ha dado «un salto de calidad» con las nuevas incorporaciones que han llegado, aunque al equipo todavía le quedan por pulir algunos aspectos, como el de defender mejor. A nivel personal, también reconoce que tiene que mejorar en algunas facetas del juego, aunque su crecimiento deportivo en estas tres campañas que lleva siendo titular ha sido exponencial.

¿Cómo está el equipo tras la derrota frente al Barcelona?

Obviamente, estamos jodidos porque en nuestra casa siempre nos gusta ofrecer una buena imagen a los aficionados. Creo que en la segunda parte sí que la dimos, pero en la primera nos hicieron mucho daño. En todo caso, esta semana la hemos encarado con tranquilidad, ya que estamos haciendo las cosas bien y no nos tiene que cambiar la perspectiva del año que estamos haciendo, que creo que es bastante positivo.

Difícil contrarrestar a un rival con tanta velocidad y efectividad en ataque.

Son jugadores de muchísima calidad, que cometen muy pocos errores durante un partido y que las jugadas ofensivas las realizan con gran rapidez. Durante la primera parte nos costó ver todo eso y lo pagamos caro, pero el equipo nunca bajó los brazos y siguió currando como lo ha hecho siempre. Insisto en que la segunda parte fue un reflejo de lo que queremos demostrar, y más todavía en casa.

El Alavés ha llegado al parón encadenando tres derrotas seguidas, pero hay que tener en cuenta que dos fueron frente a equipos que pelean por el título liguero y en el Bernabéu se rozó la sorpresa.

Por eso digo que no puede variar la perspectiva con la que estamos trabajando y que hasta la fecha es para estar contentos. Nadie nos ha regalado los diez puntos que llevamos, y esta semana se trata de recargar pilas y seguir trabajando para mejorar aquellos aspectos en los que hemos podido fallar, de cara a lograr los tres puntos en el siguiente partido en Mendi.

Cumplido este primer cuarto de Liga, ¿cree que el equipo ha hecho méritos para tener más puntos?

Es verdad que, por ejemplo, frente al Celta fue una derrota injusta, lo suyo hubiera sido un empate. En todo caso, el fútbol está siendo justo con nosotros, los diez puntos que tenemos nos los hemos trabajado y es para estar contentos, hay que ver la temporada de manera positiva.

Está claro que el objetivo es la permanencia, pero ¿ve potencial en el vestuario para pelear por algo más?

Sinceramente, tenemos muy buenos jugadores y me gusta mucho el salto de calidad que hemos dado. Hay que aspirar siempre a lo máximo, pero también teniendo los pies en el suelo. La idea es trabajar en el día a día para competir lo mejor posible cuando llega el fin de semana, ir partido a partido y cumplir el objetivo que marca el club, que no es otro que permanecer un año más en Primera División. El año pasado tuvimos la suerte de ser décimos, ojalá este mejoremos esa posición, pero está claro que va a estar complicada la salvación y trabajaremos para lograrla lo antes posible.

Después del partido contra el Barcelona, el técnico comentó que se ha perdido solidez defensiva. ¿A qué considera que es debido?

Este año, en la posición defensiva estamos teniendo diferentes problemas, lesiones, bajas…, lo que nos ha llevado a tener que alternar alineaciones atrás y todo eso ha podido lógicamente influir. También, al tener tanta calidad arriba, pues a veces solemos descontrolar un poco las situaciones defensivas. Pero si lo comparamos con los partidos del año pasado, con los mismos equipos, tenemos dos goles menos, aunque creo que las cifras que estamos llevando en la actual temporada son mejores que las de la anterior.

¿Cómo está siendo el periodo de aclimatación de los nuevos fichajes?

Tanto la ciudad como el club acogen muy bien a los jugadores que vienen nuevos, la integración es bastante fácil y la gente aquí está contenta y feliz. Para los que llevamos más años, jugar en Mendizorroza es un orgullo y quienes vienen de fuera lo notan. Ello facilita el periodo de adaptación porque se sienten queridos y eso da confianza.

De hecho, es el más veterano en lo que se refiere a su estancia en el club y, sin embargo, su protagonismo no se ha hecho patente hasta estas tres últimas campañas. ¿Cómo se sobrelleva estar tanto tiempo en el banquillo?

Vine aquí desde el filial del Valencia porque tenía como referencia a un Pacheco que venía haciendo muy buenas temporadas en Primera, y trabajar con él era una manera de seguir mejorando y aprendiendo, me lo tomé de esa manera. Además, sentía que el club confiaba mucho en mí y esa era la forma de agradecérselo, trabajando cada día y no bajando los brazos nunca. Al final, la paciencia ha valido la pena y ahora quiero devolver aquella confianza intentando hacerlo lo mejor posible.

Los clubes no suelen dar tanta tranquilidad.

Hay cosas que no se pagan con dinero, le estoy muy agradecido al Alavés por el comportamiento que han tenido conmigo, incluso en los momentos malos. Por ejemplo, me marché cedido al Almería, pero allí jugué poco y, cuando lo hice, no estuve a mi mejor nivel. El Alavés en ningún momento dudó de mí y me recuperó para realizar la pretemporada del año siguiente.

Viniendo de donde viene, entenderá muy bien a Owono.

Por supuesto. Owono es un chaval muy maduro para su edad, me gusta su actitud y manera de ser, cómo afronta las cosas. Si le puedo servir de espejo para el futuro, pues bienvenido sea. La paciencia y el trabajo es lo que algún día te pueden sorprender y darte una alegría.

Su giro deportivo coincidió con la llegada de Luis García Plaza, quien le dio la titularidad. ¿Qué ha supuesto en su carrera el técnico madrileño?

Pues algo muy positivo, a quien le debo la confianza que ha depositado en mí durante estos tres años, que intento devolvérsela con el trabajo diario para que siga contando conmigo en cada jornada. Y también se lo agradezco a Javi Barbero, con quien llevo cuatro años y que es una persona muy atenta conmigo. Ese trabajo está dando sus frutos, pero soy una persona a la que no le gusta relajarse y quiero seguir mejorando para el bien del equipo.

¿Cuáles considera que son las claves para su evolución futbolística?

Para un jugador, la continuidad es primordial, mucho más para un portero. En mis primeros años, jugaba muy de vez en cuando y no estaba cómodo, pero sentía el respaldo del club y que ellos veían en mí algo de cara a un futuro en el que podía responder con un mejor rendimiento. Lo que fue un hecho desgraciado, como el descenso, a mí me abrió una puerta bastante grande, y después tuvimos la suerte de ascender y volver a Primera. Lo mismo que a veces te quita, el fútbol también te sorprende y te da cosas muy buenas.

¿En qué aspectos cree que aún puede mejorar su juego?

En muchos. Por ejemplo, en la salida de balón, que es un tema importante para el míster. También con Javi Barbero analizamos muchas otras facetas del juego, como ser más seguro en los centros laterales y bloquear más balones. O intentar corregir algunos aspectos defensivos, que es lo que más nos está costando, como estar alerta para adelantarse a algunas situaciones antes de que se produzcan.

Ha renovado hasta 2027, pero su rendimiento no va a pasar desapercibido para otros clubes. ¿Ha tenido la posibilidad de cambiar de aires?

Para nada, mi verano ha sido muy tranquilo (se ríe). Estoy muy orgulloso de pertenecer al Alavés. Si viniese algún otro equipo, eso hablaría bien de mi rendimiento, pero en este momento estoy centrado aquí y mi prioridad es que el año que viene el Alavés esté en Primera, y voy a trabajar mucho para que eso ocurra.