Gisèle Pelicot: «Yo también tenía un hombre excepcional en casa»
Gisèle Pelicot, víctima de violaciones por medio centenar de hombres tras ser drogada y sedada por el que era su marido, recordó en la sesión judicial de ayer a las mujeres que apoyan a sus familiares acusados que ella también tenía «un hombre excepcional», al mismo tiempo que les advertía de que «el violador puede estar en la familia».

Gisèle Pélicot, la mujer a la que su marido, Dominique Pelicot, drogaba para que otros hombres la violaran estando inconsciente durante más de una década, volvió a declarar como testigo en el juicio que se sigue en el tribunal de Avinhon, donde confesó que es «una mujer totalmente destruida» a sus 72 años. Por primera vez, Pelicot se dirigió al principal acusado, Dominique Pelicot, quien reconoció su responsabilidad, recalcando el largo tiempo que habían pasado juntos y lamentando una «traición inconmensurable».
«¿Cómo me pudiste traicionar así? Dejar que estos desconocidos entrasen a nuestra habitación», dijo durante un turno de palabra en el que señaló que, cuatro años después de enterarse de los abusos a los que era sometida, aún no ha sido capaz de procesar y entender los motivos. La víctima, sin embargo, ha evitado mirar directamente a su exmarido, a quien ha llamado por su nombre de pila, Dominique, por la «carga emocional». «Soy una mujer completamente destruida y no sé cómo me voy a levantar. No sé si mi vida dará para entender todo lo que me ha ocurrido», expresó.
Echando la vista atrás, recordó los «50 años de vida en común» con su exmarido, con quien tuvo tres hijos. «Eras un padre atento», con quien compartir «momentos difíciles, vacaciones, cumpleaños, Navidades», indicó, en el relato del que sería un matrimonio «normal» antes de que la Policía citase a la mujer para alertarle de las prácticas de su pareja y hombres para ella desconocidos.
Gisèle Pelicot siempre ha defendido que quería exponer el juicio y a los acusados con el objetivo de ayudar a otras víctimas de sumisión química y abusos y utilizó su propio caso para recalcar de nuevo que la amenaza puede estar dentro de casa. «El violador no siempre te lo encuentras en un aparcamiento, a altas horas de la noche. También puede estar dentro de tu familia, de tus amigos», advirtió. En ese sentido, se dirigió a las mujeres que apoyan a sus familiares acusados para decirles que ella también tenía «un hombre excepcional» en casa.
«Estas madres, hermanas, mujeres, han contado que sus hermanos y maridos eran excepcionales. Yo también tenía un hombre excepcional, pero el perfil del violador puede estar en la familia, en los amigos», explicó, para añadir que «he tomado conciencia de que no tengo que tener vergüenza, no tengo nada que reprocharme».

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