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EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

Israel dice que puede seguir atacando Gaza y Líbano durante meses

Israel se prepara para continuar masacrando Gaza y Líbano durante meses, a pesar afirmar que ha descabezado a Hamas y Hizbulah. La formación chií reconoció ayer que un ataque israelí mató también al posible sucesor de su líder, Hasan Nasrallah. EEUU coincide en que Israel ha cumplido sus «objetivos estratégicos», pero el régimen israelí está dispuesto a ir más allá y apunta a Irán.

Familias palestinas huyen hacia el sur de Gaza.
Familias palestinas huyen hacia el sur de Gaza. (Bashar TALEB | AFP)

El Ejército israelí afirma estar preparado para meses de combates en la Franja de Gaza y Líbano y para «continuar tanto tiempo como sea necesario para garantizar nuestra seguridad», según una fuente de seguridad que se entrevistó, bajo condición de anonimato, con varios periodistas extranjeros.

Y justificó seguir tras de un año de matanzas que han cruzado todos los límites del derecho internacional porque Israel «no libra una guerra contra Gaza ni otra guerra contra el Líbano, sino una guerra contra Irán, a veces directamente, a veces indirectamente». De esta forma, desmiente a su aliado estadounidense, cuyo secretario de Estado, Antony Blinken, en su undécima visita a la región, afirmó que «ha llegado el momento de poner fin a la guerra en Gaza» porque Israel ha logrado «la mayoría de sus objetivos estratégicos» y puede aprovechar la muerte del líder de Hamas, Yahya Sinwar.

La acción de apoyo incondicional de EEUU a Israel, en todo caso, también se encarga de desmentir cada llamamiento de este tipo.

La fuente israelí aseguró que Israel ha logrado eliminar toda la cadena de mando de Hamas y Hizbulah, así como desmantelar «una gran parte de sus capacidades militares», lo que apunta a confirmar que su objetivo va más allá.

Precisamente, Israel anunció ayer que mató a Hachem Safieddine, quien se esperaba que sucediera a Hassan Nasrallah al frente de Hizbulah, en un ataque en Beirut a principios de octubre, en el que también acabó con Ali Hussein Hazima, otro alto mando. «Hemos llegado a Nasrallah, su reemplazo y a la mayoría de los altos dirigentes de Hizbulah», se jactó el general Herzi Halevi, jefe del Estado Mayor del Ejército israelí.

Hizbulah confirmó la muerte de Safieddine, miembro del Consejo Shura, órgano de gobierno del grupo libanés. Pese a todo, la formación chií sostiene que mantiene su capacidad de resistencia. Ayer reivindicó el lanzamiento de drones contra la base militar de Tirat Carmel, al sur de Haifa, la principal ciudad del norte de Israel, el tercero que asume en menos de 24 horas.

También señaló que rechazó un intento de infiltración de soldados israelíes cerca de la ciudad libanesa de Aitarun, y por la noche volvieron a sonar las alarmas en varias zonas del centro de Israel por proyectiles lanzados desde Líbano. Blinken también pidió a Israel que evite «una mayor escalada» en su anunciado ataque contra Irán. Pero su declaración tampoco coincide en este caso con los planes israelíes. El ministro de Defensa, Yoav Gallant, aseguró que cuando su país lance el ataque contra Irán «el mundo entenderá» la preparación que conllevó. «Todos entenderán qué hicisteis en el proceso de preparación y entrenamiento», auguró Gallant ante las tropas en una visita a la base de Hatzerim de la Fuerza Aérea, en el sur del país.

«Si Israel comete un error, Irán reaccionará con fuerza», advirtió, por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, en la cumbre de los BRICS. «Israel puede hacernos daño, pero la reacción que recibirá y la magnitud del daño que causará estarán más allá de la imaginación», añadió.



El terror acelera el éxodo en Yabalia

El Ejército israelí afirmó que «decenas de miles» de personas han abandonado desde el martes la ciudad de Yabalia y presentó un desplazamiento forzado de una población asediada por las bombas y el hambre, lo que constituye un crimen de guerra, como si fuera una acción humanitaria. Sus propios vídeos mostraban el éxodo de cientos de personas a pie saliendo de la zona bajo una estrecha vigilancia de los soldados, sometidas además a hostigamiento y controles férreos. «Han forzado a miles de civiles bajo amenaza de muerte a desplazarse de sus hogares», denunció el Gobierno gazatí. A los ataques continuos y al cerco que ha impedido durante tres semanas la entrada de alimentos, agua y medicinas, se suman las acciones de las tropas que han volado edificios enteros o han dado fuego a las escuelas para que los huidos no puedan regresar.

La ONU estima que unas 400.000 personas siguen en el norte de Gaza. Ayer al menos 74 personas murieron y otras 130 resultaron heridas en los ataques israelíes y la OMS suspendió la campaña de vacunación contra la polio por los intensos bombardeos y las órdenes de desplazamiento masivo.GARA