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Israel asalta el hospital Kamal Adwan y toma decenas de prisioneros

El Ejército israelí asaltó uno de los últimos hospitales operativos en el norte de Gaza, el Kamal Adwan, donde tomó decenas de prisioneros entre el personal, los pacientes y los desplazados. A la vez que devasta los últimos restos del sistema sanitario, extiende las matanzas también en el sur. Un bombardeo en Jan Yunis mató a 38 personas, 13 de ellos, niños.

Familiares de los 13 niños que Israel mató en ayer en Jan Yunis.
Familiares de los 13 niños que Israel mató en ayer en Jan Yunis. (Bashar TALEB | AFP)

El Ejército israelí asaltó el hospital Kamal Adwan de Beit Lahia, en el norte de Gaza, después de varios días de asedio. Más de un centenar de personas quedaron atrapadas en el enésimo ataque a una infraestructura sanitaria.

El Kamal Adwan es uno de los pocos centros todavía operativos en el norte de la Franja, donde Israel lleva a cabo una brutal campaña para vaciar la zona de toda la población palestina forzándola a huir al sur o matándola si se quedan.

El jueves los tanques israelíes ya habían disparado contra el hospital y destruyeron una estación de oxígeno.

«La situación es catastrófica en todos los sentidos de la palabra», denunció el Ministerio de Sanidad gazatí. Los soldados llevaron a pacientes, personal y desplazados al exterior. Decenas de ellos fueron tomados como prisioneros, en ropa interior y maniatados frente a un grupo de militares supuestamente para ser interrogados.

«No entendemos cómo el mundo se permite mantenerse de brazos cruzados y observar el genocidio más horripilante y la operación sistemática más amplia para destruir el sistema sanitario (...) sin mover un dedo», denunció el Ministerio.

La gravedad del ataque es aún mayor ya que es uno de los pocos restos de un sistema sanitario totalmente devastado que tiene que hacer frente a una oleada de heridos que llegan de las masacres diarias, como la de la víspera en el campamento de refugiados de Yabalia con una estimación de 150 muertos y heridos.

Kamal Adwan se encuentra desbordado con un flujo constante de casos de terribles traumatismos y con cientos de personas que buscan refugio. Los heridos no reciben la atención médica y los suministros adecuados. Ni siquiera hay agua limpia. En la sala de urgencias los pacientes yacen en el suelo, ya que no hay suficientes camas para ellos.

Además, los servicios médicos de emergencia se suspendieron en el norte del enclave ante los asedios a hospitales y ataques directos a las ambulancias y equipos de rescate.

El hospital Indonesio de Beit Lahia tuvo que cerrar por los ataques, mientras que el Al Awda, dentro del campamento de refugiados de Yabalia, funciona a duras penas y al borde del colapso.

Tras la irrupción de las tropas en el Kamal Adwan, la Organización Mundial de la Salud (OMS) perdió el contacto con personal en el hospital. Su director, Tedros Ghebreyesus, explicó que el último contacto se hizo el jueves por la noche, cuando 23 pacientes y 26 cuidadores fueron transportados al Hospital al-Shifa en medio de crecientes ataques israelíes.

EL MOMENTO MÁS OSCURO

El comisario de la oficina de derechos humanos de la ONU Volker Türk alertó de que «en el norte de Gaza se está desarrollando el momento más oscuro de la guerra». Estimó que Israel ha matado o herido a más de 150.000 personas en poco más de un año, y la situación empeora día a día.

«El ejército israelí está atacando hospitales, personal sanitario y pacientes que mueren, resultan heridos o han de ser evacuados. También hay ataques contra escuelas reconvertidas en refugios, la comunicación con el mundo exterior sigue siendo muy limitada y se sigue asesinando a periodistas», denunció Türk, insistiendo en que pueden considerarse crímenes contra la humanidad.

También los palestinos hambrientos que buscan comida son objetivo de las bombas israelíes. Doce personas murieron en el ataque contra un grupo que esperaba ayuda humanitaria en el campo de refugiados de Al-Shati, al oeste de la ciudad de Gaza.

38 MUERTOS, 13 NIÑOS EN JAN YUNIS

El aumento de las masacres en el norte no hace que acaben en el sur de la Franja. El Ejército israelí mató al menos a 38 personas, entre ellos 13 niños de la misma familia cuyos restos fueron recogidos destrozados entre los escombros de un edificio destruido en la ciudad de Jan Yunis.

También en Líbano el sistema de salud es objetivo militar para Israel. Al menos 163 trabajadores sanitarios han muerto y 272 han resultado heridos desde octubre del año pasado. El Ejército israelí ha atacado 51 centros médicos y 158 ambulancias, 57 camiones de bomberos y 15 vehículos de rescate. 36 de los 55 hospitales atacados han sido objetivos directos y otros ocho centros sanitarios han cerrado por los destrozos. «Lo que está pasando es un crimen de guerra», denunció el ministro de Salud Pública libanés, Firas Abiad.



Periodistas muertos en Líbano y sentenciados en Gaza

El Ejército israelí mató a tres periodistas, dos camarógrafos y un técnico que cubrían la ofensiva en Líbano en un bombardeo contra su residencia en la ciudad libanesa de Hasbaya, al sur del país. «Se trata de un incidente muy serio. Israel no dio ninguna advertencia y Hasbaya no está bajo órdenes de evacuación», señaló la Agencia Nacional de Noticias de Líbano. El ataque sucede a otro del miércoles contra las instalaciones en Beirut de la cadena de televisión Al Mayadeen, que dejó un muerto y cinco heridos.

En Gaza, donde ha matado ya a más de 120 periodistas, Israel ha puesto en el punto de mira a seis de los que quedan, señalándolos como miembros de Hamas y de la Yihad Islámica, lo que supone una sentencia de muerte. Los periodistas que aún informan desde el norte de la Franja alertan cada día de que puede ser el último en el que sigan vivos.GARA